jueves, 8 de mayo de 2014

32.-Soldados bañezanos en África en 1921.-

Transporte de soldados heridos en el desastre de Annual. 1921.



El Sorbete, semanario cómico-bufo-charlotesco y de temporada, salió en La Bañeza los do-mingos, desde el 3 de julio al 30 de octubre de 1921 (“hasta que las viñas estén en sazón”, había prometido mantenerse), y desde el 14 de mayo al 4 de junio de 1922 (al menos) en su segunda épo-ca. Fue su lema “chirigoteo y guerra al spleen”, y desde su primer número, o “servicio” (que costa-ba 15 céntimos) añadía en su cabecera “no necesitamos censuradores”.
Después del desastre sufrido en Annual (Marruecos) por el Ejército español el 22 de julio de 1921, el ejemplar del 31 de aquel mes había expandido aquí sus ecos, exigiendo “un plan serena-mente meditado para África, que decida entre el absoluto abandono del Protectorado o la guerra sin cuartel, a sangre y fuego y de exterminio, en unas hostilidades diarias que ya duran doce años, sacri-ficando miles de hijos necesarios para la agricultura, el taller y la fábrica”, y a las que acababan de ser enviados varios oficiales y soldados amigos y paisanos de sus redactores, embarcados para Me-lilla con las tropas del Regimiento de Infantería Burgos que guarnece León y que permanecería des-tacado en Ceuta y Melilla hasta 1927 (como ya lo había sido en 1909 en los mismos territorios; por sus servicios telegráficos en la campaña de Melilla en aquel año se asigna gratificación de 99,21 pesetas en octubre de 1918 al bañezano Miguel Martínez Blanco).
De África y de la persistente guerra que allí se sostenía se siguió tratando con frecuencia en sus publicaciones del verano de aquel año: en la del día 21 de agosto se informa de la reunión habi-da en la Casa Consistorial para nombrar, según dispuso el gobernador de la provincia, una Junta encargada de arbitrar socorros para los heridos y enfermos de la campaña de Marruecos, la que formaron, entre otros, el cura párroco, el diputado provincial, y los presidentes de la Cruz Roja y de las Sociedades: Obrera, San José, de Labradores y de Caridad, que decidieron ofrecer para ellos un número de camas del Hospital de la Vera Cruz, y crear además otra Junta de señoras, como también ordenaba la autoridad provincial.
Ya se había hecho eco el anterior 7 de agosto el semanario de la iniciativa de que cada pro-vincia regale de inmediato un aeroplano con su nombre y cargado de regalos para sus soldados co-mo estímulo patriótico y auxilio del Ejército de África, y encabeza con cinco pesetas la suscripción que abre en La Bañeza para la adquisición de la aeronave “León” que visitará en su día a nuestros paisanos que luchan allende el Estrecho. Si la colecta no se generalizara en la provincia, añade, lo recaudado se enviará a Melilla para repartir entre los soldados bañezanos, lo que debió de suceder, pues ya en el número siguiente se presenta como “abierta por El Sorbete en obsequio de los solda-dos bañezanos que se encuentran en África”. De su éxito dice que no se cerrara el 2 de septiembre como en principio se había decidido, y que a la fecha del 23 de octubre se habían recaudado 1.973,65 pesetas con las aportaciones de numerosos vecinos de la ciudad.
Se cuenta en la edición de finales de agosto el rechazo de la Junta directiva del Casino La Unión de la propuesta de su presidente de celebrar allí una velada teatral a beneficio de los soldados desplazados a la lucha, y sabemos por la del 4 de septiembre que en tal fecha se celebra una patrió-tica manifestación por las calles bañezanas acompañadas por la Banda de Música y postulando para ayudarles y aliviar sus amarguras, y que Gabriel González, propietario de El Recreo, ha ofrecido su salón para organizar un baile con igual fin. Se incluye en los ejemplares de estas fechas una nueva
sección que se titula “Carta de Melilla”, en la que en lenguaje leonés y campesino traslada a su no-via Raimunda sus impresiones africanas el soldado Benito Calandro que la firma, y un inflamado poema de Nicolás Benavides Moro declamado en la despedida para Marruecos del 14º Regimiento Ligero de Artillería de guarnición en Valladolid, de cuya Brigada es Jefe el culto militar bañezano, al que enaltece a “doblegar y castigar sin piedad a aquella raza atrasada que el progreso mancilla”.

31.-El asalto y muerte del cura de Jiménez.-

Sonado fue en su tiempo el asalto del que en la noche del 26 de octubre de 1908 fue objeto en la casa rectoral de Jiménez de Jamuz el que desde 1881 era su párroco, don Pablo García Loren-zana, después de que hubiera ido a La Bañeza a cambiar sus monedas, ya que “se iniciaba el reinado del nuevo monarca Alfonso XIII y el correspondiente ministerio retiraba el dinero antiguo y acuña-ba un nuevo metálico” (en realidad se retiraban los falsos, pero mejores, duros sevillanos, que te-nían más cantidad de plata que los legales, caso insólito en la historia de las falsificaciones de dine-ro, y que llegaron a ser más del 3% de los que circulaban). Regresando al pueblo, al pasar por el fielato situado junto a las vías férreas, algunos bañezanos que allí se hallaban se percataron de que los dineros tintineaban en las alforjas de su cabalgadura, y pocos días desp
ués, con nocturnidad y alevosía, se adentraron en su domicilio maniatando y golpeando al cura y a su ama de llaves y so-brina (Salomé García Lorenzana, desposada en 1887 con Pedro Rubio Cadierno), la cual pudo sol-tarse de sus ataduras y escapar avisando a un vecino que alertó a los demás del lugar a toque de campanas, lo que hizo que abandonaran el intento de robo y huyeran los ladrones. Apresados al poco los asaltantes, reconocidos en careo por el párroco, fueron procesados y condenados por la justicia a las penas pertinentes. El sacerdote falleció poco después del suceso, a los 72 años, víctima del trauma y de los golpes recibidos.


Así narra lo sucedido Pedro Alonso Álvarez, y Porfirio Gordón y Javier Tomé nos brindan mayor detalle y nos ofrecen nuevos datos del que se conoció entonces como el crimen del cura de Jiménez, “un fogonazo de atavismo cavernario que causó conmoción en una comarca de natural tranquila y afable como era la nuestra”: el botín de los malhechores fue un billete de 100 pesetas, una moneda de oro de 25 y 7 pesetas más en calderilla, además de otras 6.000 en billetes que el clé-rigo escondía en una pared de la cuadra, un revólver, una navaja y un reloj de plata, y se detuvo unos días más tarde como autores de los violentos hechos a Eduardo Cancelas Rebordinos (bañe-zano y guarda jurado de La Venatoria; resultaría exculpado), José González Morla (jornalero de 55
años y vecino de Saludes de Castroponce), Eusebio Vicente (hojalatero de 24 años de edad) y Leo-poldo Centeno (de 26 años, “aspecto simpático y lenguaje escogido”), todos ellos “reputados como jaraneros y entusiastas de la vida perdularia”, resultando a la postre condenados los tres últimos en mayo de 1910 en la Audiencia Provincial por un Tribunal del jurado (“nombrado entre los habitan-tes de todos los pueblos del partido, 20 por cabezas de familia y 16 por capacidades”) a casi siete años de prisión (se habían solicitado para los acusados sendas penas de muerte y 4.000 pesetas de indemnización) tras un proceso por robo y homicidio seguido por numeroso público, al que prestó su atención toda la prensa de la época, y en el que formaron parte de los cuatro abogados defensores el leonés Francisco Roa de la Vega y el bañezano Julio Fernández y Fernández Núñez.
Más de cincuenta testigos fueron citados al juicio, entre ellos los jiminiegos Felipe Sanjuán, Bonifacio Cabañas, Martín Álvarez y Severina Morán. Se condenó indirectamente por causa de aquel crimen a otras dos personas: Dominica, hija de José González, y Josefa María, hermana de Eduardo Cancelas, la primera por amenazas al escribano, Arsenio Fernández de Cabo, que intervino en el sumario, y por calumnias la segunda, al acusar a otras personas del asalto y muerte del cura de Jiménez, un episodio que vino a resultar de autoría nada clara y sobre el que ya antes del juicio se habían suscitado muchas dudas, surgiendo posibles implicaciones en el mismo de los apodados “el Chato” y “el Andarín” en el transcurso de la vista, y añadiendo incluso la habladuría popular a los nombres de los que se inculpó y no fueron procesados el de algún jiminiego que después se embar-caría para América.

martes, 6 de mayo de 2014

Polo Fuertes / Despedida a la eternidad de un compañero y amigo



José Cruz Cabo
Conocí a Leopoldo Fuertes Carracedo cuando en l979, fui a comprarle el primer coche que tuve, el Seat 127 y aunque me atendió su hermano Santiago, al que ya conocía de antes, no por eso dejé de entrar en el taller y allí estaba Polo arreglando automóviles. A partir de entonces, nuestra amistad se fue consolidando, no solo por la revisión del coche y algún arreglo que había que hacerle, sino porque con Polo la conversación se hacía alegre y dicharachera, ya que siempre solía estar de buen humor. Después al cerrar el taller y coger la corresponsalía de la Crónica para Astorga y La Bañeza, la amistad se fue estrechando, ya que coincidíamos en muchos sitios, lo mismo en ruedas de prensa, que en los plenos, en conferencias, en exposiciones y en tantos actos como nos requerían para escribir de La Bañeza a la que siempre amó Polo con pasión.
Fueron muchos años en los que cada poco nos teníamos que encontrar, y siempre su caballerosidad, su gran sentido del humor y sobre todo su gran humanidad, se ponian de manifiesto en cada uno de nuestros muchos encuentros. Carnavalero de pro, escritor de gran calidad, y sobre todo de enorme pasión por su ciudad, nos unimos más a partir de las crónicas que publicó en nuestro semanario “El Adelanto Bañezano”, ya que hubo un tiemnpo en el que Polo escribía una crónica semanal desde su atalaya de Santa María, en la que nos describía una ciudad, ya desaparecida, de cuando él era niño en los años cuarenta y cincuenta. Sus jugosos artículos, llenos de recuerdos y de amor por La Bañeza, que además solía entregarmelos a mi, eran muy esperados por nuestros paisanos, sobre todo los que vivían fuera de aquí y tenían una gran repercusión emocional y mediática, También el periòdico Bedunia que editó dicha asociación hasta que desapareció, lo tuvo como redactor y sus artículos eran firmados con el sobrenombre del “Tio Lucas”,
Fueron tantos los encuentros en los que nos encontramos con Polo y con Veri, mi esposa Nieves y yo, que el afecto y el recuerdo de tantas vivencias, me llenan el corazón de pena, los dedos se agarrotan en el ordenador al tener que escribir este artículo, y los ojos no ven bien la pantalla, porque aunque esperada, nunca pensamos que la enfermedad iba a poder con él, hasta hace unos pocos días que una prima suya, me dijo que estaban esperando su muerte en cualquier momento y este momento fue más rápido de lo que pensamos y creimos posible.
 Cuando se jubiló y comenzó a escribir sus recuerdos bañezanos en los periódicos digitales, como ”Leonoticias” y el bañezano “Ibañeza.es”, así como en el Faro Astorgano, con recuerdos de esta hermana ciudad, en la que estuvo bastante años como corresponsal de La Crónica, y donde dejó muchos y muy buenos recuerdos. Su enorme humanidad le hacían criticar lo criticable y ensalzar lo ensalzable, ya que no permitía que las cosas se hicieran mal en su ciudad, fuera quien fuera. Siempre íntegro, trabajador, amable, honesto y lleno de simpatía, nunca le ví cabreado, Polo Fuertes fue ese amigo y compañero que no se olvida nunca, porque su imagen permanecerá incólume en los que tuvimos la gran fortuna de conocerlo y ser sus amigos.
En estos momentos de dolor para su esposa Veri, a la que amó con toda el alma, a sus hijos, y sobre todo a sus nietos con los que disfrutaba enormemente, les envio mi amistad, mi profundo dolor por la perdida de un amigo entrañable, y el deseo para él, deseando que goce por siempre en la eternidad, en la que algún día, Dios lo quiera, podamos volver a vernos.

martes, 29 de abril de 2014

Alberto López Fernández: Un abogado y comerciante culto


José Cruz Cabo
A Alberto López le conocí y le traté mucho. Mi primer recuerdo de él, está ligado a mi profesión de tipógrafo, que fue la primera vez que hablé con él. Estaba componiendo un recordatorio de defunción y había un nombre que no lo leía, dado que estaba escrito a mano y mal hechas las letras. Yo leía Colatines, pero ese nombre no me sonaba. Estaba diciéndole a mis maestros Cadenas y Pepe Alday, qué leian ellos y también leian lo que yo, se lo dije a mio tio Rafael Cabo, que era el dueño de la imprenta y me dio la misma solución, pero yo no estaba conforme y en esto entró Alberto, que estaba de vacaciones de la Universidad y le dije qué era lo que leía, y contestó que Colatines, como los demás, y que existía el nombre. Yo aunque rehacio, terminé el recordatorio y se imprimieron los ejemplares que nos habían encargado, pero cuando llegó la familia y leyó el recordatorio, preguntó que era eso de Colatines, que nos habíamos confundido, que el nombre era Catalina. Recordatorios que fueron a la basura porque hubo que hacer otros con Catalina.
Pero pasados unos años, ya casado con Emilina de Mata y propietario de la Casa Perico, donde se vendía de todo, y estaba instalada en donde hoy se ubica el Banco de Sabadell, me comentó un día que quería hacer  un premio de Cartas infatiles a los Reyes Magos, ya que ponía a la puerta del establecimiento, un rey mago que en este caso era Baltasar, para que los pequeños dejaran las cartas allí, ya que en ese establecimiento también se vendían Juguetes. Que lo convocara el Adelanto, y que él se hacía cargo del coste de los premios, que se entregarían el día de Reyes por la mañana.
Así lo hicimos varios años, hasta que el establecimiento se cerró. Alberto se quedaba asombrado de la inventiva y buena redacción de algunas de las cartas, que en el caso del jurado que se reunía dos días antes de Reyes, se discutía mucho, porque decía que algunas cartas estaban redactadas por los padres, cuando a un padre y yo ya lo era, no podían ocurrirseles las cosas que se le pasan por la imaginación a un niño. Recuerdo una de las cartas que causó sensación al jurado y a Alberto, era de uno de los hijos de Julio González Dúviz, y estaba redactada de forma impecable, y yo sabía que su padre no podía haberla escrito. Tuvimos mucha discusión con la carta en el jurado, pero al final se le concedió el primer premio. Era de una ingenuidad y de una redacción de auténtico niño, pero que ya apuntaba unos grandes conocimientos de imaginación y redacción. La carta fue muy celebrada, y Alberto se quedó pasmado de las cosas tan de niño y también dichas como reflejaba dicha carta. Recuerdo que Julio Duviz, el padre del pequeño, lloró de alegría al leerla.
Fue un concurso que al cerrar el comercio desapareció, y ningún comercio de juguetesde entonces quiso patrocinarlo, por lo que se perdió un concurso muy interesante y que llenaba de alegría a los ganadores o ganadoras. Alguno de los mismos eran de nuestra comarca, ya que a este establecimiento venían a comprar los juguetes desde todas las zonas cercanas. Esto me vino a la memoria y he querido comentarlo, para ver si alguno de los comercios que venden juguetes en nuestra ciudad, quieren volverlo a reeditar, ya que los niños tenian un concurso en el que se aplicaban a dejar su imaginación y a expresar su buen hacer, escribiendo cartas a los Reyes Magos con sus deseos infantiles. 

miércoles, 23 de abril de 2014

¿Por qué no una procesión de las tres cofradías?



José Cruz Cabo

Hace unos años, cuando yo era mayordomo de la Cofradía de la Santa Vera Cruz, propuse una idea para que en el desfile procesional del  Jueves Santo, se realizara una procesión de hermandad en nuestra ciudad, con la participación de las tres cofradías pasionarias que gracias a Dios tenemos.
Se trataba de que en la procesión del encuentro, que realizan las Hermandades de Jesús Nazareno y las Angustias y Soledad, tomara parte la de la Vera Cruz, para que en vez de un encuentro fueran dos, dado que  la Vera Cruz tiene una talla de la Verónica, que podía solemnizar más la procesión del Encuentro, ya que Jesús Nazareno se podía encontrar con la mujer que le enjugó el rostro y le dejó impresa su cara, la Verónica del Evangelio y después siguiendo la procesión con Jesús y la Verónica, encontrarse con su Madre en la advocación de la Soledad.
La idea fue propuesta en la reunión de la Junta de Profomento, por el Juez de la Vera Cruz, José Luis Martín Rubín y entonces un miembro del Cabildo de la Cofradía de Jesús Nazareno, le contestó que qué pintaba la Verónica en la pasión. Parece ser que tenía pocos conocimientos evangélicos, ya que la figura de la Verónica, en los cuatro evangelistas del Nuevo Testamento, esta mujer del pueblo israelita, se apiadó del sufrimiento de Jesucristo y le quiso enjugar el sudor, para que no sufriera tanto.
Ahora que estamos realizando una gran labor de mejoramiento de la Semana Santa, que queremos que sea declarada de interés turístico comunitario, y si puede ser nacional, el realizar una procesión con las tres cofradías en buena armonía y conjuntación, también serviría para conseguir mejor estos objetivos, ya que el hermanamiento entre las tres cofradías, en una procesión de Jueves Santo, podía ser un botón más de muestra de la calidad y buena armonía de nuestra Semana Santa.

Ahí queda la idea, no se trata de ser más que nadie, sino de aprovechar todos los tantos que nos puedan llevar a cumplir el objetivo que la Junta Profomento tiene en mente, y que daría más realce a una procesión ya de por sí extraordinaria, para hacerla todavía más brillante.

jueves, 10 de abril de 2014

Una espléndida exposición de Pintura


José Cruz Cabo
Nuestra convecina de la calle de Astorga, Feliciana Cartón Cartón, tiene expuesta en la Cafetería Caribe, de la calle del Reloj, una muy buena colección de pintura al óleo, de magníficos paisajes, llenos de un realismo algo difuso, con un colorido pleno de cromatismos, muy interesante, que hacen que la mirada se quede prendida en los cuadros hasta conseguir sacarle toda la belleza que los mismos encierran. Es su primera exposición, que sepamos, en nuestra ciudad, de esta artista llena de personalidad, de profundo cromatismo y de una gran belleza plastica, que merece ser contemplada por todos los bañezanos.
La Cafetería Caribe tiene expuestos una veintena de cuadros, de esta formidable pintora que no dejará indiferente a nadie, ya que sus paisajes de todo tipo, son de una belleza y de una pìncelada cromática que merecen ser contemplados por todos los bañezanos. Felicitamos a la Cafetería Caribe por dejarnos admirar esta primera y buenísima esposición, que realiza en su cafetería. Esperamos que haya más, porque el sitio es ideal para poder admirar el arte. La muestra de Leticia Cartón finalizará el lunes día veintiuno del actual.

viernes, 4 de abril de 2014

Despedida a un gran amigo: Raimundo Requeijo Cortiña


José Cruz Cabo
De sorpresa me cogió el fallecimiento de nuestro estimado vecino, Raimundo Requeijo Cortiña, fundador de Bacalaos Raimar, y una persona trabajadora, afectuosa, caballerosa y amable, al que durante veintisiete años me tocó a mi y a mi familia de magnífico vecino, junto a su esposa Oliva y su hija Ana, a la que vimos crecer, y siempre nos unió una gran amistad, pues la relación de ambas familias fue siempre cordial, cariñosa y desprendida.Raimundo fue una persona profundamente trabajadora, que supo crear un negocio prospero y que fue ampliando a medida que avanzaba. Siempre bien apoyado por su esposa Oliva y su hija Ana una vez que finalizó los estudios, ya que Raimundo era una persona de buen trato, muy trabajador y sobre todo fiel cumplidor de sus compromisos y de su tarea. Su palabra era un seguro bancario, pues cuando la daba, nunca dejaba de cumplirla a rajatabla.Fueron muchos los momentos de conversación tanto en la calle o en el negocio, como en distintos bares que nos encontrábamos, pues era una persona sensata, afectuosa y de amena charla. Como buen gallego, era reservado para sus cosas, pero leal y amable con sus amugos, conocidos o clientes. Nunca le vi un mal gesto y siempre estaba dispuesto a la invitación, si era necesaria.La verdad es que siento enormemente su fallecimiento, dado que fue imprevisto y no me lo esperaba, pero en estos tristes momentos solo nos queda, a los que le conocimos y tratamos, apoyar a su esposa, a sus hija e hijo político y a sus dos nietas, ya que se quedan sin una persona que llenaba sus vidas y que ahora añoraremos mucho. En estos momentos de dolor les envio a todos mi más cordial y afectuoso dolor y a Raimundo, espero verlo algún día en el más allá.