miércoles, 31 de agosto de 2016

Desayuno con… Las “amotos” en La Bañeza; un sentimiento‏

Con unos días de pausa, ya de retorno en la ciudad que habito, mientras paseo por los verdes senderos de estas tierras del norte, reflexiono sobre el fin de semana de carreras en nuestra ciudad. Sigo mirando sin ver y oyendo sin escuchar. Mi mente se quedó en la ciudad que me vio nacer, con sensaciones encontradas, cabalgando entre la felicidad y la tristeza. En mis oídos siguen sonando los motores mientras olfateo su olor característico y me parece ver, entre los robles callados del camino, la silueta de los caballeros a lomos de sus monturas humeantes, cabalgando por nuestras calles engalanadas. Un gran corro de 1,7 km., dibujado por los miles -nunca los conté- de bañezanos y vecinos de la comarca que compartimos, juntos una vez más y van ya 57 la fiesta de las “amotos”. Acompañados de tantos fieles seguidores que nos visitan, como cada año para disfrutar con nosotros, con estos artilugios ruidosos que nos cautivan.
Antes de continuar quiero gritar al viento ¡VIVA LA BAÑEZA Y SUS GENTES! ese fue mi primer sentimiento, mi primer impulso cuando el domingo 21 de agosto a las 14.35 horas, el director de carrera, bajaba la bandera a cuadros dando por finalizado el 57 Gran Premio ciudad de La Bañeza.
Nada ha podido con la ilusión de un pueblo que tiene la propiedad exclusiva de eso que allá por el 54 iniciaron lo que yo denominaba en una publicación de abril en mi blog “unos chalaos”. Las “amotos” son de los bañezanos, también de nuestros vecinos de los pueblos que nos rodean. Ellos son los que las han traído hasta aquí. Sin duda con la colaboración de los miles de visitantes que cada año llegan a nuestra ciudad a disfrutar en un ambiente único, de un fin de semana especialmente motero. La carrera de La Bañeza, no es una competición, que también, sobre todo es un sentimiento de comunión entre nativos y foráneos, en el que ganan todos. El primero en cruzar la meta y el ultimo. Todos reciben el cariño y afecto sincero de los bañezanos sabedores que el simple hecho de estar dispuestos a rodar por nuestras calles afilando bordillos y alpacas, ya es una victoria. El único título de propiedad existente es el de los bañezanos, de nadie más. Ellos son los que financian y pagan la carrera. Todos los demás son agentes circunstanciales de lugar y tiempo. Todos importantes, pero nadie imprescindible como ha quedado manifiestamente demostrado.
Resulta más frecuente de lo necesario y aceptable confundir lo público con lo privado. Quizá aquí tengamos el principio de todo. La confusión entre lo que nos pertenece por derecho y lo que nos apropiamos, queriendo convertir lo general en particular, disfrazado en forma de chiringuito y patio cortijero en el que perpetuarse sine díe. Treinta y tres años son muchos años Sr. Falagan, hágase a un lado. Es mucho el estropicio generado y quedan en el camino muchos socavones y puentes dañados. Algunos sin reparación posible que habrá que construir de nuevo. No es mi intención hoy entrar en lo concreto de lo ocurrido en las fechas previas, incluso en los días de la carrera. Ya habrá tiempo para ello si fuera preciso. Ha habido actuaciones, acciones y hechos sumamente graves, que por el momento prefiero aparcar, a la espera de la reflexión de los responsables y en consecuencia en su acción reparadora y un adiós digno. Hoy es tiempo de agradecimientos y de recordar a los que lo han hecho posible.
Gracias a esos bañezanos valientes miembros de Moto-Club Bañezano, que apostaron por lo general, por vuestro esfuerzo y generosidad. Sin vuestra aportación y experiencia no hubiera sido posible. Gracias al moto club de Benifaló con su responsable Miguel Angel Trenzano liderando un magnifico equipo humano y profesional, por atreverse a lidiar este toro astifino y hacer una espléndida faena. Dos orejas Trenzano con vuelta al ruedo. Gracias al nuevo speaker de la prueba, Juan Puche, por asumir el reto repentino y darle un aire renovado y fresco a la locución. Gracias a los pilotos que vinieron, más que nunca, por volver a su casa de La Bañeza. A los pilotos de las clásicas de 4 T, que seguramente nublados por la bruma confundieron el auténtico sujeto de su lealtad y no encontraron a nuestra ciudad en su ruta de este año, gracias por volver en 2017 a vuestra casa. Gracias a los que emulando la comedia del gran Lope de Vega -el perro del hortelano- han intentado que no se hiciera nuestra carrera por no conseguir su objetivo. Triunfo la razón y el sentimiento de una ciudad volcada con las “amotos”, La Bañeza…CANAL + VIDEO

miércoles, 24 de agosto de 2016

Fallece Concha Casado. / Despedida a una cultísima y maravillosa dama leonesa


José Cruz Cabo
Yo también he sentido profundamente la muerte de Doña Concha Casado, una mujer a la que pude tratar y escuchar muchas veces en nuestra ciudad, ya que mientras la salud se lo permitió vino bastantes veces a La Bañeza y tuve la suerte de estar de Jurado con ella en Jiménez de Jamuz para dar los premios a kos mayos. También gracias a nuestro inolvidable Cronista Conrado Blanco y su esposa Charo, pude tratarla en muchas ocasiones, unas veces solo el saludo, otras largas conversaciones sobre las pallozas, los molinos y los palomares, que ella ayudó a conservar en muchos puntos de nuestra provincia, incluida La Cabrera, donde tuve la suerte de recibir junto con Luis Pedro Carnicero y Antonio Colinas una lección de leonesismo y de protección de nuestras tradiciones y monumentos que nos quedan. 
Su saber, su amabilidad, su simpatía y sobre todo esa sonrisa permanente que usaba para descender hacia los que no sabían pero querían saber. El Museo de las Alhajas y Vestimenta antigua de nuestra ciudad, y comarca, junto con la Harinera, fueron objetivos de su saber y de su cuidado por la historia leonesa, También tuve el honor de escucharla en varias conferencias, pero sobre todo aprender de sus convesaciones distendidas en la calle o en una cafeteria, charlando con Conrado y Charo y yo como escuchante maravillado de su saber y de su simpatía y sencillez.
La Bañeza le debe mucho porque siempre venia a cualquier evento que tuviera que ver con la historia y preparación de alguna tradición o monumento, por muy pequeño que fuera, porque su ilusión y su gran conocimiento de la historia de toda la provincia, le llevaban a dar su saber y ayudar a restaurar lo que se pudiera y sirviera para el mejor conocimiento de la historia de León y su provincia. Gracias Doña Concha por todo lo que hizo por La Bañeza y espero que ahora esté con tantos amigos que la precedieron y que  consiguió a través de una vida llena de sabiduria y amor por lo leonés

lunes, 22 de agosto de 2016

La carrera de motos se celebró con éxito


José Cruz Cabo
Cuando publiqué que no entendía por qué el Moto Club no quería celebrar la carrera en los dias que decia el ayuntamiento. se me puso a parir, pero no se me dieron razones del por qué no.
Pasada la carrera, como yo me olía que se iba a celebrar con el mismo éxito de siempre, sigo pensando que el Moto Club debe dar a los bañezanos todos, las razones por las que no quiso organizarla en esas fechas y según se rumorea por la ciudad, hasta el viernes anterior hicieron llamadas fuera de la ciudad de que no se celebraba. Esto sería todavía peor.
La historia de la carrera motorista, a la que yo le di vida con mis crónicas a través de El Diario de León, Radio Astorga y El Adelanto, cuando nadie venía a dar noticia de ella ni antes ni después de celebrada. El Moto Club y los anunciantes ponían hasta dinero de su bolsillo para que se pudiera organizar ya que el ayuntamiento no daba nada o muy poco.
Se comenzó celebrando el día de San Roque, porque decian las directivas de entonces que había una carrera en La Coruña el dia 15 y así a la vuelta había más corredores que participaran. Durante su vida y van 57 carreras, se ha celebrado en distintas fechas, porque la patrona cambia de dia y de semana y a través del tiempo la carrera se ha movido de fecha muchísimas veces y siempre con gran resultado. Cuando pienso en como tenían que trabajar los directivos del Moto Club, presidentes como Antolín Villamandos, Luis Carnicero, Angel, Fonfria, Manuel González, José Luis Falagán, y muchísimos directivos y bañezanos
Todos han trabajado con ilusión, esfuerzo y dedicación, por eso no puedo entender lo de este año y para mí La Bañeza ha estado siempre por encima de clubes, política o intereses partidistas, por eso no entiendo lo que pasó este año entre el ayuntamiento y el Moto Club, por lo que deseo y exijo que se de una explicación que podamos entender todos los bañezanos, y que el Moto Club haya  aprendido la lección y sepa que no es imprescindible para organizar la carrera de motos, pero que digan el motivo públicamente.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Despedida a un casi quinto


José Cruz Cabo
Nos ha pillado por sorpresa la muerte de nuestro entrañable amigo, y casi quinto, además de médico traumatólogo, Julio Carvajal, esposo de nuestra entrañable amiga Olga Cavero. Julio era una persona a la que conocí de chavales en Acción Católica, muy aficionado al ajedrez como yo. Posteriormente con los estudios universitarios nos veíamos en verano y cuando fue destinado a León nos encontrábamos de vez en cuando. Al llegar Olga a la concejalía del ayuntamiento, donde hizo una labor extraordinaria y sigue haciendo con el Museo de las Alhajas, la amistad de los dos matrimonios subió muchos puntos ya quien nos encontrábamos en muchos actos, y mi esposa y yo fuimos intimando con Julio y Olga, hasta el extremo de que nos hicimos muy buenos amigos, ya que Julio esra una persona accesible y alegre y por ello llegamos a intimar mucho más. Además se unía entonces Delfín Linacero y su esposa Sarita, con lo que los encuentros y las tertulias eran cada vez más frecuentes,
Julio Carvajal fue una persona amable, afectuosa y sencilla y junto a Olga hicieron una pareja muy agradable y atenta. Yo lo solía ver últimamante en el vestíbulo de su casa porque su hija Olguita es la que me atiende los pies y cada mes y medio le veía en el vestíbulo de su casa y era el que me daba la hora para que me atendiera su hija. Hace como medio año que ya no bajaba las escaleras  y las pocas veces que salió era ya en silla de ruedas.
Querida Olga junto con tus hijos Julio y Olguita, os enviamos mi esposa Nieves y yo nuestro sentidísimo pésame y nuestro abrazo más fuerte, y esperamos que Julio nos espere en el otro mundo para seguir nuestra gran amistad.

lunes, 25 de julio de 2016

Haciendo historia de mi vida

José Cruz Cabo
Buscando otra cosa en mi escritorio, me encontré con un ejemplar de “EL ADELANTO BAÑEZANO, de fecha 24 de Diciembre de 1992, en el que en la última página trae con Fotos de Delfín, el homenaje que Diario  de León, me ofreció como despedida de 27 años enviando sin parar noticias de La Bañeza al diario provincial más longevo, ya que todavía hoy sigue. El homenaje fue realizado en Casa Boño, con una comida en la que estuvieron presentes El Director del diario leonés Paco Carrión,  El Director General y bañezano José Gabriel González, el Alcalde de la ciudad, Antonio Fernández, Delfín Pérez que realizó las fotos de dicho homenaje, Martín Peláez que me sustituía pero duró poco tiempo, el presidente de los empresarios, José Antonio Gutiérrez, la concejal Olga Cabero, junto a mi esposa y yo. Además el Diario durante unos veinte años me estuvo pagando las crónicas que enviaba, las mas caras la de los partidos de futbol
Se me entregó una placa y un obsequio de cada uno de los asistentes y a mi esposa un precioso ramo de flores, entregado por el director Paco Carrión.
También recuerdo que hace diez años, en el 2.006, en la comida de Exaltación de los valores maragatos, Radio Popular de Astorga, ya Cope Astorga, me entregaron un obsequio por mis cuarenta años como corresposal de dicha emisora y ahora ya voy por el 51.
Si embargo cuando me quitaron de subdirector de “El Adelanto Bañezano”, a la chita callando, después de cincuenta y cinco años escribiendo y luchando porque no desapareciera, sin  otro afán de que la ciudad tuviera un semanario, me dijeron que podía seguir escribiendo pero no me ofrecieron un homenaje o un detalle por los cincuenta y cinco años escribiendo y 33 de ellos llevando la obligación de mantenerlo firme y continuo, no solo no se me ofreció ningún tipo de homenaje, sino que se hizo todo calladamente y encima tenía que seguir escribiendo para unas personas que fueron desagradecidas y me dejaron con los cantares aprendidos y no me dieron ni las gracias por haber mantenido el semanario bañezano más longevo que ha tenido la ciudad y que me alegro de que siga saliendo todas las semanas, pero cuando la gente no es agradecida no se puede colaborar con nadie. 
Porque además, para mayor desagradecimiento, cuando el ayuntamiento me concedió la calle, el semanario local no publicó nada diciendo que me la iban a dar. La Emisora de La Bañeza, para la que había colaborado más de diez años, tampoco se hizo eco de la noticia y Onda Cero menos. Para más inri cuando se me pide la Alubia de Oro de dicho semanario, que no la tengo porque mientras fui jurado no quise que me la dieran, me hacen el vacío y no me la dan a pesar de las muchas firmas encabezadas por el Vicario de la Diócesis Don Marcos Lobato. Lo único que pido ahora es que cuando me muera me dejen en paz y no me hagan elogios que ya no puedo ver.

viernes, 22 de julio de 2016

Lo que han cambiado las fiestas



Por José Cruz Cabo

Han pasado muchos años, nuestra ciudad, ha ido cambiando y mejorando de aspecto urbanístico y por ello las fiestas han ido cambiando con el paso del tiempo, dado que la sociedad, la forma de vivir y de divertirse, también han cambiado-
Hay que tener en cuenta que hasta el año 1948 no comenzaron a ponerse las aguas corrientes, porque la traida del agua ya cambió muchas cosas en las casas y en el aspecto de la ciudad.
Los fuegos artificiales por eejmplo yo los vi en la Plaza Fray Diego Alonso, cuando los hacía el seor Santiago el “cuetero”. Cuando se quemaba el último de los cohetes,. una gran lona con la pintura de la Asunción caia en medio del extruendo de los mismos, y el día de San Roqie era la figura de San Roque la que se veía al finalizar los fuegos.
De allí pasaron a la Plaza Mayor, pero uno de los años un cohete le quemó un trozo de la  cara a una señora y al año siguiente se hicieron en el Rios Tuerto  a la altura de las piscinas de hoy y se llamaron fuegos acuáticos. Posterior,emte se hacian en la cuesta del polvorín, después pasaron al Parque infantil y de allí al polideportivo. Actualmente se queman en la  zona de Eroski y naturalmente la belleza de los mismos también ha cambiado y se hacen más vistosos y de distintas maneras.
Las barracas han pasado de ser unas cosas pequeñas para los niños, como los caballitos y después los coches de choque, hasta las innumerables formas de hoy en día que tienen una mayor atracción, mayor vistosidad y más complicaciones y cambiarán más a medida que los robots, los ordenadores y los teléfonos móviles vayan cambiando.
De las carrozas realizadas con carros tirados por caballos o bueyes, a las de hoy con tractores, hay una diferencia enorme y ahora como no tenemos Reina ya no hay ni carrozas.
Uno de los espectáculos que más gente atraia a la Plaza Mayor eran los conciertos de la Banda de Música y Las Cucañas. Los chavales por cien pesetas en la punta más alta de la cucaña o por un jamón, intentaban subir, pero hasta que no se habían llevado la mayoría del sebo  con que se untaba la cucaña, que los trajes de los primeros iban untandose y llegaba un momento que ya no estaba tan resbaladiza y uno conseguía llegar a la punta y coger las cien pesetas o el jamón.
El primer programa de fiestas que se hizo con fotos en color de La Bañeza, se imprimió en la Imprenta de Mijares hoy de Rancho, y fue el segundo de los programas que yo realicé, con la ayuda del Señor Mijares.
En fin la vida todo lo cambia y la misma carrera de Motos que antes se hacia entre las calles hoy Via de la Plata, El Salvador, Ramón y Cajal y Escultor Ribera, ya no es la misma ni se le parece. Los espectáculos tanto de teatro como de variedades, se instalaban en la calle. Los Toros se hacian en la zona de San manuel primero y después en el  Patio hoy del Instituto Ornia, hasta que pasó a ka zina actual. El torero más famoso que estuvo fue Palomo Linares en su mayor apogeo, y salió a hombros. Yo le saludé en la pesión donde estuvo y le hice una entrevista, pero no entendí el magnetofóno y no se grabó la entrevista.
En fin la vida cambia, las personas cambian, los políticos locales y nacionales cambian y aunque no se quiera las cosas cambian porque unas mueren y otras aparecen, 
Felices fiestas a todos los bañezanos y forasteros que nos visiten

domingo, 17 de julio de 2016

Desayuno con…las raíces, el origen‏

Hay momentos en la vida de las personas, en los que de forma espontánea surgen interrogantes sobre aspectos trascendentes de sus propias vivencias y lo que las ha rodeado. Casi de manera natural estas inquietudes van rolando en función del periodo vital del individuo. Con la juventud las preguntas e inquietudes están orientadas de forma casi obsesiva, en relación con el mañana, lo que está por venir, el futuro inmediato, el corto plazo. La inmediatez es una cuestión inherente a esa etapa en la que uno cree llegar tarde a casi todo. En la que la vida como el agua, parece escaparse entre los dedos de una manos nerviosas e inquietas. Una sensación de pasar flotando por los momentos y lugares que nos rodean, sin amarras, con la maravillosa sensación de sentirnos dueños de nuestro destino, sin tiempo de mirar hacia atrás.
En cambio, cuando el otoño de la vida amarillea el paisaje interior de cada uno, el pasado adquiere una gran importancia. Surge la necesidad de repasar lo vivido y van surgiendo las preguntas. ¿de dónde venimos? ¿hacia dónde vamos? ¿Quiénes somos? Los lugares y quién los habitamos, pasan a tener una gran relevancia. Para los que vivimos en lugar distinto al de nuestro nacimiento-ese es mi caso-es casi inevitable que en la imagen diaria de nuestra mente aparezcan escenas del ayer; del origen. Es como si nuestro cerebro nos trasladara al principio de todo y los cajones de la memoria saltaran desordenados colocando nuestro pasado en nuestro presente, nuestra niñez en nuestra madurez avanzada. Es como una necesidad indomable. Sentir enraizarnos de nuevo en el lugar y las circunstancias que cada uno vivió allá donde los viviera, en el inicio de todo.
Una mirada hacia atrás buceando en el ayer dulcifica el gesto y dibuja una sonrisa enmarcada entre los surcos rugosos de la vida transcurrida. Hay un gesto cómplice del abuelo al contemplar las pocas fotos que conserva de su pasado. Su memoria, sin embargo, lo traslada a la vida en el pueblo que lo vio nacer, el de cada uno, incluso al barrio, a la calle por la que correteaba con sus compañeros de andanzas infantiles. En ese viaje interior se esconde una fuerza incontrolable que arrastra hacia la profundidad de las raíces, del origen. Es como si la necesidad de fijarnos a la tierra, en busca de la esencia, fuera superior a todo. Y de pronto sentir, convertidos en cangilones de la solitaria noria en la huerta baldía, trasladarnos a la profundidad en la que refrescar nuestra memoria para sin dejar ahogarnos en ella devolvernos a la superficie y seguir recorriendo el día a día. Seguir haciendo camino aunque por momentos nos sintamos un poco extraños allá donde estemos.
¿Quién, en esta fase otoñal no tiene asociado a sus recuerdos el rio con sus retamas y juncos, la calle o plaza donde jugaba, en el pueblo, en la ciudad donde nació? ¿Quién no ha contado a sus hijos las historias de su pasado, sabedores de que en sus vidas las referencias serán otras? Con esa sensación de ser el último eslabón de la cadena vital que aún sigue vinculándonos a lo que nos antecedieron, al inicio de todo. Por momentos es como si tuviera la necesidad de conectarme a un gran pulmón imaginario, La Bañeza, el pueblo y la ciudad en la que nací, que llene de ese aire necesario para continuar respirando en la distancia por otro periodo. Cada vez más corto y a la vez más lejano.
Hace unos días tuve la enorme satisfacción de enseñar mis raíces a mis nietos Julen y Diego. Por momentos emocionante, ellos, Delio, con sus seis y cuatro años no habían tenido la oportunidad de impregnarse de los olores y colores que surgen de la raíz identitaria de un pueblo, el nuestro, La Bañeza. Un sentimiento de paz interior me inundaba, había cumplido con una promesa heredada. Ahora, cuando los ciclos vitales se vayan cumpliendo y el paso inexorable del tiempo se asocie con el destino, ellos también podrán decir, emulando a mi admirado Don Miguel Hernández, aquello de: en La Bañeza, su pueblo y el mío, caminamos con el abuelo junto al río, jugamos en la plaza mayor, paseamos de su mano por la calle del reloj… buenos días
con mis nietos en la plaza mayor