sábado, 18 de abril de 2015

Las pocas noticias de antes y las muchas de ahora



José Cruz Cabo
Cuando yo comencé como corresponsal de Radio Astorga y Diario de León, a finales de septiembre de 1965, en Radio Astorga ya había dado en la temporada anterior, crónicas desde fuera de La Bañeza, ya que el que me precedió fue Manuel Martín Sánchez y me dijo que las crónicas de fuera de la ciudad, las diera yo directamente desde la ciudad en que jugara La Bañeza.
Las noticias deportivas no existian salvo el fútbol, noticias generadas por el municipio, salvo los plenos no había. Grupos de asociaciones o cofradías, solo estaban San Antonio Abad, con dos fiestas, la de enero y la de junio, San Blas, con su procesión y otros actos, San José con su procesión y las dos cofradías de semana Santa, Angustias y el Nazareno. Así como la Archicofradía del Pilar, las Damas de San Vicente Paul, el Colegio de las Carmelitas, la escuela Villa que al poco tiempo se cerró y se abrió el San José de Calasanz, la Peña RealMadrid y poco más.
Yo tenía que dar una crónica diaria, como hago ahora que se van a cumplir los cincuenta años de corresponsal de Radio Astorga, de lunes a viernes, entonces de lunes a domingo. La mayor parte del tiempo tenía que hablar casi solo del tiempo. Recuerdo un día que una joven se desamyó en pleno paseo dominical en la calle El Reloj, entonces General Franco, que al día siguiente de dar esta noticia vino su padre todo enfadado, pensando que la había dado por culpa de un embarazo y tuve que estar media hora convenciendolo de que no era así. La jovencita falleció a los pocos meses por culpa de su enfermedad, que era más grave que un embarazo.
Entonces ya había biblioteca municipal que estaba en donde hoy está el Museo de las Alhajas, unos años antes estaba en la segunda planta del ayuntamiento donde se abrió. Estaba La Asociación Juan de Ferreras, dando sus últimas bocanadas de supervivencia. Se había creado la Peña Real Madrid. Se había formado una asociación de bañezanos, dirigida por Conrado Blanco, nuestro siempre recordado cronista oficial y gracias a ella las cosas comenzaron a cambiar tanto a nivel municipal como a nivel cultural para mejor. Se acababa de inaugurar el Seminario, que ya comenzó también a dar alguna noticia
Es verdad que ya comenzó el cine a ser diario y en esos momentos había el California y el Salamanca, con posterioridad se abrió el Cabello. En el teatro Pérez Alonso se ponía cine y de tarde en tarde venía una compañía de Teatro, de ballet o de cante flamenco, así como los famosos Vieneses, que abarrotaron el teatro en las dos sesiones. Pero entonces tenía que inventar mucho para poder conseguir una crónica diaria y la mayoría de los días inventarme algo que tuviera interés.
Al poco tiempo se creó un equipo de balonmano, de la mano de Antonio Azores y en la pista que había en el hoy Instituto Ornia, que fue el siguiente al fútbol, más tarde llegó el de Baloncesto, que jugadorazos, que se lo pregunten a Bécares, Cabello, Salgado y Clemente,  Los entrenaba Eugenio Santos Isla. Con posterioridad llegó el fútbol sala, que llegó a estar en División de honor y luego desapareció, aunque después la Peña Real Madrid durante años tuvo un torneo comarcal de fútbol sala. Después comenzaron las asociaciones a crecer, como las Aguedas, las primeras las del Barrio Buenos Aires, después las de la Asociación de Unae, que ya funcionaba desde hacía unos pocos años. y finalmente las tres que hay ahora. En los deportes ahora se practican todos, asociaciones hay unas cuantas de todas las cosas, Exposiciones, conferencias que entonces no existían, el ayuntamiento genera noticias que antes se daban muy de cuando en cuando, tenemos isntitutos que comenzaron gracias a Fidel Sarmiento de Alcalde y a Conrado Blanco, Mario Núñez y otros que fueron a hablar con el director de Enseñanza de aquella época 1968 y 69 y que luego inauguró su hermano Leandro tres años más tarde, Una ciudad que entonces rondaba los seis mil habitantes y ahora casi tiene once mil, no nueve mil como dice una tal Josephim.  Através de estos cincuenta años nuestra ciudad ha experimentado un tremendo auge que nadie se esperaba en aquellos años.

69.-El Sorbete, semanario cómico-bufo-charlotesco y de temporada.-


Salió los domingos, desde el 3 de julio al 30 de octubre de 1921 (“hasta que las viñas estén en sazón”, había prometido mantenerse), y desde el 14 de mayo al 4 de junio de 1922 (al menos) en su segunda época. Fue su lema “chirigoteo y guerra al spleen”, y desde su primer número, o “servi-cio” (que costaba 15 céntimos) añadía en su cabecera “no necesitamos censuradores”. Se editan las ocho páginas con las que sale en Astorga, en la Imprenta y Librería de P. López, y nace, dicen sus redactores (algunos nos son ya conocidos de publicaciones anteriores), “en un rato de buen humor, …para la alegría franca y sana, …desde el humorismo y la sátira que invite a reír, …con nombre tan frigorífico y altisonante, como refrescante y depurativo del ánimo, y para combatir la seriedad y la hipocondría y librar al lector de agrios humores invitándolo a la carcajada libre provocada ya por el fondo de los escritos, ya por la forma, la factura o hechura de los mismos”.
Ofrecen la empresa creativa y creadora a la mujer (a un cierto tipo o clase de mujer, “…con aficiones a la música, al teatro, a los viajes, al Suchard, a tocar el piano, y a la comunicación telefó-nica…”), y a ella dedicarán una buena parte de sus trabajos, compuestos por cierto con una muy ornada y cuidada estética y con maneras y artificios que se nos antojan modernistas, y así siembran sus ocho páginas abundantes semblanzas e interviuses a damas y señoritas de las familias más lus-trosas y floridas del lugar, y festivas y devotas composiciones en prosa y verso que glosan las gala-nuras y virtudes de los agraciados jóvenes de uno y otro sexo y con posibles, mezcladas con relatos y creaciones literarias y con algunas (más bien pocas) breves noticias (frívolas y de sociedad, sobre todo) de lo que sucede en la ciudad, acompañadas a veces por ligeras y bienhumoradas críticas (ri-madas en ocasiones) ante actuaciones municipales y otros acontecimientos. Las últimas son ahora el principal objeto de nuestro interés.
Quien firma Nispero va entrevistando en sucesivos números a todo un amplio ramillete de mujeres bañezanas: Ernestina Vigal, Elisita Marqués, Adela de Mata, Milagros Vidal, Conchita Alonso, Antoñita Espeso, Conchita Fernández Núñez, Laura Lombó, Jacinta Fernández López, Tránsito Alonso Llamas, Clarita Espeso, Pilarina Fernández Núñez, y Maruja Lombó.
En el número 2, del 10 de julio, se adelanta el “descomunal” programa de las fiestas patro-nales, y se critica, con fina guasa, el derribo unos meses antes del viejo Teatro, anunciando la irreal inauguración del nuevo el 12 de agosto con la también falsa desmesura de los tres conciertos que en él dará la Banda Municipal de Madrid y la representación por la compañía Guerrero-Mendoza de la comedia El desdén con el desdén. Incluso el título escogido para la obra en la artificial noticia obe-dece seguramente al deseo de remarcar el descontento de las gentes bañezanas con los regidores que dejaron perecer el antiguo Teatro Municipal sin haber dispuesto otro que lo sustituyera (lo que vino a realizar el privado Teatro Seoanez en 1923), sin el que continúa la ciudad mientras en el consisto-rio discuten donde asentar otro, y se encuentra aquélla con que, mientras, …no hay coliseo / ni en el sitio viejo / ni en el sitio nuevo..., y por él sigue clamando la pluma de K. Melo en la sección “Con el Acordeón” en el siguiente número, en rima: …y dile a los concejales / que nos hagan un teatro / aunque sea en los arrabales, y en el posterior, del día 24, lo pide Becerril, como necesario recinto para el trato social, la expansión y el lucimiento, y como galantería que la corporación ha de tener con las lindas señoritas bañezanas que quieren que el nuevo teatro, más coquetón y elegante que el ruinoso panerón en que se había convertido el derribado, se construya para pasar más agradable-mente las veladas invernales.
Para las noches de verano, se dirá el 7 de agosto, el alcalde Ildefonso Abastas Prieto (capitán honorífico de Infantería) ha tenido la idea de celebrar las funciones teatrales en la Plaza Mayor, y así acaba de hacerse sirviendo de camerino la que era inspección de la Guardia de Seguridad, con un aspecto magnífico y semejante al que los caricaturistas describen en sus cuadros de fiestas de villorrios, y con las familias de los barrios acudiendo cargadas de sillas y banquetas; más adelante se celebró alguna sesión de varietés en lo que debieron de ser condiciones parecidas. Se cuenta en aquel número (en un alarde de lo que hoy sería periodismo de investigación) que en La Bañeza se comen anualmente 5.000 burros; que existe un consumo y un matadero clandestino y más de un aprovechado industrial dedicados a tan lucrativa y rigurosamente prohibida industria (solo uno de ellos sacrificó el pasado mes unos 120 pollinos); que todo el mundo lo sabe, y que solo en un barrio se come tan sabroso manjar, que alimenta a muchas familias pobres que con sus miserables peculios no pueden acceder a otras carnes.
En el número que sale el mismo día de las fiestas patronales se lamentan de que no se honre ese año a la Patrona ni con unos modestísimos festejos: los cohetes, las bombas, los biplanos, los que no son alegres, se dice, desafortunadamente están de trágica actualidad (se acababa de producir en julio, en la guerra de África, el desastre de Annual), y altos deberes de humanidad y patriotismo imponen silencio; …además, desde unos días antes llueve y hace un frío siberiano, y están vacías las arcas municipales…

68.-El Colegio de Padres de Familia.


La edición del semanario bañezano La Crónica del 25 de junio de 1916 incluye una colabo-ración titulada “¡Así se progresa!” en la que se felicita a la Corporación por la enérgica y acrisolada respuesta, y por las previsiones de evitarlas en el futuro, a las recientes pretensiones de intrusión en los campos comunales (en diciembre de 1919 el gobernador civil revocará el acuerdo municipal de venta de tres parcelas del común), y también por su estético e higiénico proyecto de desaparición del cementerio viejo (se venían ya trasladando restos al nuevo; en abril de 1918 estaba en estado ruinoso, y se instaba desde el gobierno civil a “ponerlo en buenas condiciones”), y por la implanta-ción de la graduación de la enseñanza primaria, tan útil, se dice, en especial para los hijos de la cla-se obrera y menesterosa, incidiendo en la necesidad y bondad de los grupos escolares (que ya exis-ten en lugares como León, Astorga, Valencia de Don Juan y Villamañán), en lugar de las obsoletas escuelas monodidácticas o unitarias, tendentes a desaparecer en el mundo moderno. Se informa en este número de las gestiones y reunión con los padres de familia de la ciudad realizadas por el pro-fesor auxiliar del Instituto (de León) José María Carpena para fundar aquí un Colegio de Segunda Enseñanza, y se anuncia la proyección en el Ideal Cinema de la colosal sesión de cine que incluye las películas El saltimbanqui millonario, de emoción excepcional, y el éxito de risa Fatty y Charlot en el Café, además del empeño de su titular, Avelino García Casado, de contratar y ofrecer para la Patrona una gran actuación de varietés.
A mitad de junio de 1931 la Asociación Nacional de Padres de Familia “está preocupada por la suerte que la niñez pueda correr en manos de algún maestro ateo o comunista”, y mediado no-viembre adopta las resoluciones de reiterar a los padres la obligación de que a sus hijos les impartan enseñanza religiosa, y la de pronunciarse abiertamente contra el sistema de coeducación republi-cano. Estas inquietudes y posicionamientos llegarían sin duda a las asociaciones de padres de As-torga y La Bañeza (creadas la de aquí a mediados de agosto, “ajena a toda finalidad política”, y a finales de diciembre la astorgana) y al colegio que la última regentaría en la ciudad (del uno y de la otra era director y presidente José Marcos de Segovia) ampliando en septiembre el antiguo Colegio del Niño Jesús de don Servando Juárez Prieto para impartir las preparaciones de segunda enseñanza y magisterio, cuyos trabajos para instaurarlo para el próximo curso van ya adelantados y se presen-tan fruto de semillas como la sembrada en otra época (la primera de La Opinión, en la que colabo-raba) por el ya desaparecido Ramón Alonso Marcos y sus Amigos de la Escuela. En septiembre de 1933 (según anuncio del día 18 en El Adelanto) se aseguraba que, como en años anteriores, era pre-ciso que los padres fueran asociados para admitir en él a sus hijos.
A la mitad de octubre de 1932, el bañezano Colegio de Padres de Familia, situado en locales de nueva construcción en la planta baja de la casa de Jerónimo Carnicero, en la Avenida de Pablo Iglesias 23, ofrecía al Consistorio tres plazas gratuitas para escolares necesitados, que habrán de sufrir un previo examen para su ingreso. Se acuerda en la sesión municipal del día 24 que se cubran por alumnos pobres tanto de las escuelas públicas como privadas. Hay entonces en las Escuelas Nacionales 10 maestros, de los cuales el que más matricula alcanza tiene 20 alumnos (pudiendo tener hasta 40, o 50, según algunos concejales); solo la sección de párvulos tiene la matricula com-pleta, mientras en las de pago hay exceso de escolares. En el mismo pleno en el que se aportan tales datos se denuncia el incumplimiento de lo establecido para la composición del Consejo local de Primera Enseñanza, en el que la representación de
los padres y madres de familia ha de elegirse en
un proceso dirigido por los maestros, y no ostentarse, como hasta ahora se está haciendo, por los consortes de enseñantes Ricardo Repullés (de Carlota Fernández) y Herminia de la Fuente (de Ceci-lio Sixto Toral Manjón).
Al inicio de noviembre de 1932 la Asociación Nacional del Magisterio Primario envía escri-to al presidente del Gobierno en el que se queja del ritmo lento de la creación de escuelas y del sueldo medio de los maestros, y acabando el mes, en La Bañeza solicitaba Pascual Ramos que se sancione a los padres que no mandan a las escuelas de pobres (públicas, o nacionales) a sus hijos, y como algunas madres alegan no enviarlos por el mal estado de sus ropas, solicita al Ayuntamiento doce vestidos para los niños más necesitados. Ello es cometido de la Junta de Protección a la Infan-cia (denominada de Protección de Menores ahora, que se nutre de fondos procedentes de la recau-dación de espectáculos), se dice, y se acuerda entonces activarla y reorganizar su descuidado fun-cionamiento.
Desde la alcaldía bañezana se remite el 26 de mayo de 1933 a la Administración de Rentas Públicas relación de los edificios religiosos del término municipal, y a la Jefatura provincial de Es-tadística detalles sobre el único colegio de segunda enseñanza existente en la localidad, el de la Asociación de Padres de Familia, del que era entonces profesor Manuel Mollat, de 25 años y natural de Zaragoza, donde era herido levemente cuando, pasando allí sus vacaciones, salía de un mitin tradicionalista. Cándido Burgos (cuyo hijo finalizaba en julio su formación de sacerdote) impartía clases en el curso 1933-1934. Se dice precisamente al inicio de 1934 en un pleno municipal que las escuelas nacionales ya funcionan (después de varios meses clausuradas por la Inspección por su insalubridad) y van a ellas pocos niños, y que, por abandono de la Corporación, al Colegio de Pa-dres de Familia ya no concurren ninguno de los tres adjudicatarios de las plazas becarias también ofertadas al Ayuntamiento el año pasado.
El ministerio de Instrucción Pública creaba el 18 de septiembre de 1935 una escuela de pár-vulos en Valencia de Don Juan, y aprobaba dos días más tarde el proyecto de construcción de un grupo escolar en Castrocalbón capaz para cuatro secciones y dos locales anejos dedicados a biblio-teca, subvencionados con 72.000 pesetas que serán abonadas al Ayuntamiento en dos plazos. Se informaba el día 21 de que el Colegio de Padres de Familia de La Bañeza, que venía funcionando desde hace unos años preparando alumnos de segunda enseñanza, ha cerrado sus clases y no fun-cionará desde este curso, habiendo buscado los alumnos distintos colegios de León y otras capitales en los que continuar sus estudios (La Hojita Parroquial de aquella fecha publicaba ya un anuncio de alquiler del local en que se hallaba), y de que se ha concedido autorización para dar clases parti-culares al maestro de Requejo de la Vega Liberio González, noticiando el día 27 que en la distribu-ción de los alumnos del cuarto curso del grado Profesional para realizar el periodo de prácticas en las escuelas nacionales de la provincia ha correspondido a Antonia Núñez González realizarlas en San Cristóbal de la Polantera.

jueves, 16 de abril de 2015

Las elecciones de antes y de ahora


José Cruz Cabo
Cuando comenzaron las elecciones en epoca de Franco, solo podían votar tres tercios de españoles, el tercio familiar, el tercio sindical y el tercio de entidades, solo para los ayuntamientos.. Antes de estas elecciones a los municipios, porque solo eran para los ayuntamientos, ya que para las cortes nunca hubo sufragio general.  En el tercio familiar, solo podían votar los cabezas de familia, si estaban viudas la mujer, si estaban casadas el marido ellas no.
Por el tercio sindical, solo podían votar treinta y cinco compromisarios de todas las ramas del trabajo, uno por cada rama. Y el tercio de entidades solo los trece concejales.incluidos los dos salientes, ya que por cada tercio solo podían salir dos concejales por cada entidad, con lo que solo se cambiaba la mitad de la Corporación municipal, ya que el alcalde seguía siendo puesto a dedo por el Gobernador Civil. A parte de estas votaciones, hubo tres o cuatro referendus, entre ellos para si Juan Carlos Primero podía ser el rey que sustituyera a Franco. Naturalmente los referendus solián salir por unanimidad de lo que se planteara en ellos. Concretamente a mi me tocó votar durante la Mili, que hice en Medina del Campo, uno de estos referendus y todos los votos fueron sí, aunque yo se de más de veinticinco compañeros mios que votaron no, pero los nos no se contabilizaban.
Cuando Franco mandó realizar un referendum para que los españoles dijeran si querían Rey a Juan Carlos o no, yo estuve de mesa en las escuelas de Villa y recuerdo que el alcalde le comentó al abogado Manuel Peñín, que era el presidente de la mesa, que si salian nos, no los contabilizara, por miedo a que hubiera muchos y el Gobernador se cabreara, y don Manuel Peñín le dijo, “Yo en el acta pongo lo que salga, y si luego usted quiere cambiarlo es cosa suya”. Salieron poquisimos nos.
Para los dos concejales que se presentaron en las primeras elecciones por el tercio familiar, en las que votaron solo los cabezas de familia, viudas o hombres casados, todo fue muy limpio y los ganadores sacaron muchos más votos que los otros cuatro que se presentaron. La nominación era personal no se presentaban por ningun organismo o sindicato, por ejemplo el tercio sindical estaba casi cantado los dos que saldrían, ya que se les pedía a los treinta y cinco compromisarios que votaran a los dos que quería el alcalde, y desde luego el tercio de entidades solo podían ser votados los que al alcalde le interesaban, ya que se votaba en el salón de plenos a papeleta cerrada, pero antes se les había comunicado los que el alcalde quería que salieran.
Por eso cuando se celebraron en el año 1977 las elecciones para votar la constitución y posteriormente las de las cortes, senado y municipales, ya pudieron votar los mayores de dieciocho años hombres y mujeres, casados o solteros, que sigue valiendo en la actualidad. Por eso en las municipales se vota a la simpatía del numero uno de una de las listas, o al buen mozo o al que menos antipatías tiene en el pueblo. Las municipales no suelen reflejar el mismo espíritu que las generales, ya que en las primeraqs se vota más a la persona que al partido, y en las generales se vota a los partidos pongan a quien pongan.
En fin, que con el carácter de los españoles nunca estamos contentos con los resultados sean los que sean, pero la mayoría es la que gana, aunque no siempre, porque puede haber pactos entre los dos partidos siguientes.

miércoles, 8 de abril de 2015

¿Qué pasa con la nueva Capilla de la Vera Cruz?


José Cruz Cabo
La gente me pregunta cuando se van a iniciar las obras de la nueva Capilla de la Vera Cruz, ya que hace unos años se presentó un esquema de lo que iba a ser el proyecto de dicha capilla, realizado el esquema por el arquitecto bañezano, Luis Pedro Carnicero, quien recibió en su día muchas felicitaciones porque el esquema gustó muchísimo y hasta la Cofradía realizó unas estampas del mismo.
Pero el tiempo pasa, y nadie sabe ni cuando se comenzará, ni si se comenzará algún día, dado que el proyecto no se ha confeccionado y preguntando a miembros del Cabildo de la Vera Cruz, me han dicho que están esperando el proyecto, pero que el arquitecto dice que hasta que no se apruebe el plan de urbanismo por la junta, no se puede realizar, y así llevamos unos años en los que se ha perdido tiempo y dinero, y el proyecto sigue parado, por lo que ya estoy convencido que no solo no veré comenzar las obras, sino que el proyecto no llegará nunca a ser realidad, ya que necesitaríamos una persona como el siempre recordado Obispo, Don Angrel Riesco que lo que proyectaba lo hacía.
La Vera Cruz se encuentra en un grave problema, porque los tronos no los puede guardar en su capilla y las imágenes casi no tienen sitio para poder ser veneradas y expuestas al público, y el Nazareno de la Caida tiene muchísimos años y aunque se restauró estando José Luis Martín de Juez, esa talla, si se encontrara la escritura, será la más antigua, junto con la imagen de la Cañica de la Cofradía de Jesús, que siempre han dicho los historiadores que son las dos imágenes más antiguas de las cofradías y que posiblemente esten realizadas al finales del siglo quince.
En fin nuestro único objetivo con este artículo es intentar acelerar los trámites para que se comience la obra lo más rapidamente posible. Esperemos que la Cofradía, el ayuntamiento y el arquitecto se deciden a acelerar el proceso.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Las comodidades de antes y de ahora


José Cruz Cabo
Recuerdo recien entrado en Fráficas Rafael como chico de recados, oirle a mi maestro, Luis Cadenas, hablarnos de que en los años 30 ayudó a bajar de la estación a una persona que había atropellado el tren y hacerlo en un carretillo hasta el sanatorio de D. Martiniano.
Aquellos años no existía la seguridad social, en mi niñez y adolescencia, casi no había luz en las calles, que además la mayoría eran de tierra y si llovía se llenaban de barro y si nevaba de nieve, que al helar se formaban patinentes en las calles y los chavales de la Escuela Villa saliamos a la plaza de los cacharros a patinar. Pasar por la corrupia hoy calle Dos de Mayo, por la noche, era pasar un miedo atroz porque nos decian que salian fantasma en dicha calle. La Avenida de la Plata, la calle Magistrado Roberto García, la de Conrado Blanco, la Plaza del Obispo Alcolea y la calle Angel Riesco, cuando había riadas, bajaba el agua por esa calles que no se podía pasar por ellas más que con botas muy altas que casi nadie tenía o mojándose, hasta que se hizo el muro de contención del Duerna en San Mamés. La verdad es que La Bañeza actual no tiene nada que ver con la que conocimos los de mi generación y ni las escuelas Villa o Las Carmelitas tenían las comodidades y el material que ahora tienen los alumnos actuales. La pizarra y el pizarrín, la tinta cuando comenzabas a escribir en los cuadernos de palotes, no existía la calefacción, en los recreos o te helabas o te torrabas con el sol, en fin que nada era como es ahora en nuestra ciudad.
La mayoría de la gente no podía ir al médico porque había que pagar una iguala y cuando tenía una pequeña dolencia prefería ir a la farmacia para que le dieran un remedio y olvidarse del médico. Los catarros se curaban con cocidos de plantas, que los vecinos te decían que eran buenas para diferentes cosas. Mi segunda madre Pilar, los granos que tenían pus, me los curaba con hojas de arbol. A los niños nos protegian para hacernos fuertes con aceite de higado de bacalao. Mi primera visita al médico la hice en los años cuarenta, porque me salieron unas ronchas por todo el cuerpo y me tuve que rapar la cabeza y luego ir a Don Amador Cuesta, que acababa de poner consulta en nuestra ciudad, y me recetó cuatro inyecciones que me hacian subir la temeperatura a cuarenta grados por la noche y por la mañana me encontraba estupendamente y con ellas se me curaron. Luego al entrar a trabajar en Gráficas Rafael, con mi tio, cuando tenía algún problema medico iba a Don Julio Tagarro, que después al comenzar a funcionar la seguridad social en los principios de los cincuenta, fue médico pediatra en la misma. Recuerdo que la primera vez fue por que un engranaje de la máquina de imprimir, estuvo a punto de cortarme un dedo por una imprudencia mía. Era el año 1948 y en el  50 volvía porque me dolía un costado y me dijo, Amigo Pepe o dejas el fútbol, yo entonces estaba entrenando con La Bañeza que iba a comenzar su andadura,  o coges la tuberculosis, porque no puedes comer lo suficiente para paracticar el fútbol y tuve que dejarlo, posteriormente en el año 54, volví a él para que me mirara la garganta y me dijo te voy a dar dos noticias, una mala y otra buena, la mala es que la faringitis que tienes no se te quitará nunca y la buena es que de la faringitis no te morirás, pero que nadie te ande urgando en la garganta, y así llevo más de sesenta años.

Después llegó en los años cincuenta la seguridad social y ya los médicos no cobraban por las visitas que nos hacian a los enfermos, ya que comenzaron a cobrar del Estado y cuando nos recetaban algo, ibamos a la farmacia y nos descontaban un cuarenta por ciento del importe del medicamento, por lo que los médicos ya no nos daban tanto miedo y todo comenzó a cambiar en la medicina hasta el día de hoy. La seguridad social de enfermedad fue un avance impresionante que además de ser gratuita, tienes todos los medios modernos para curarte, aunque como todos sabemos la última enfermedad no hay quien la cure.

lunes, 9 de marzo de 2015

Un alcalde de los años 50 Inocencio Santos Vidales

Don Inocencio Santos, como se le conocía, fue tres veces alcalde de nuestra ciudad, la primera vez solo lo fue entre Octubre del 36 y diciembre del 37, yo entonces era un niño y aunque mi padre era el cabo de serenos, no tengo detalles de su actuación.
La segunda vez estuvo de alcalde desde junio de 1946 hasta mediados de 1950, y en esta ocasión su mandato fue muy bueno para la ciudad, ya que no solo finalizó las obras de la traida del agua, sino que durante su mandato, los serenos y los policias tenían que estar en sus puestos todo el tiempo que les tocara, pues era un hombre que lo mismo podía salir a ver como funcionaban, de noche, de madrugada o al medio día o media tarde.
Era almacenista de alubias y patatas, y vivió donde hoy está la empresa de vinos y refrescos Hierga. Pero su dedicación a la alcaldía no solo era plena, sino que tenía muchísimo valor, ya que los alcaldes vivian de sus negocios o trabajos, no cobraban por ser alcaldes, y Don Inocencio era un hombre que estaba las veinticuatro horas del día ejerciendo la alcaldía.
Inauguró las aguas en el mes de fecbrero de 1948, fotografía que está en la colección de El Adelanto, y además al año siguiente inauguró el centro de salud, y vino a inaugurarlo el Doctor Palanca, que era director general entonces de salud, y fue un acto muy numeroso porque los discursos se hicieron desde la ventana del edificio y la calle estaba abarrotada de gente. Durante esos cuatro años, la prevención, como se decía entonces, que era donde estaba la policía, donde hoy trabajan el arquitecto y el aparejador en el edificio del ayuntamiento, también servía para que las noches de los sábados y domingos, la gente que se emborrachaba por costumbre o armaba algún alboroto, era internada en una de las habitaciones durante toda la noche del sábado y no salían hasta la madrugada del lunes, para que no crearan problemas a los demás vecinos.
Para recaudar dinero, para que la comisión de Fiestas programara los actos de la patrona, el ayuntamiento cobraba un recibo a todos los comercios, bares, cafeterias, industrias, que además la cantidad era marcada por el municipio, y los dueños que se negaban a pagar el recibo, porque les parecía caro, se encontraban al día siguiente con el alguacil, Santiago González, que les entregaba una multa por el doble del valor del recibo de las fiestas, por no  haber cerrado a tiempo, y si el dueño iba al ayuntamiento y pagaba el coste del recibo, Don Inocencio le quitaba la multa, pero la gente pagaba sin rechistar.
También hay que decir que el seminario se hizo porque Don Inocencio, apoyado por Don Angel Riesco, que fue el verdadero ideador de que se hiciera aquí un seminario menor, puso todo su esfuerzo en que se realizara esta obra, que volvió a coger fuerza cuando Don Inocencio Santos volvió a la alcaldía en el año 1958 en septiembre y cuando dejó la alcaldía en manos de Julio Antonio Otero Gutiérrez en los finales de 1960, las obras del seminario estaban ya muy avanzadas. porque la prueba está en que se inauguraron en el año 1962, siendo alcalde, Banigno Isla García.
Por todo ello es lógico que aunque yo todavía no me dedicaba a la escritura para prensa ni radio, lo hice tres años después, ya escribía de fútbol en El Adelanto, puesto que era el Cronista Deportivo de nuestro más antiguo y duradero periódico, en cuanto al deporte se refería, no puedo dejar de hacer una pequeña semblanza de uno de los hombres de nuestra ciudad, que fue alcalde tres veces, pero también supo dejar pruebas de su buen hacer durante los más de ocho años, en tres periodos, como alcalde de nuestra ciudad. Un alcalde que supo trabajar por La Bañeza exclusivamente por amor a ella, ya que entonces no tenían asignación de sueldo, salvo los viajes, si tenían que realizar cosas en beneficio de la ciudad que gobernaban.