miércoles, 12 de mayo de 2010

Julio González Dúviz‏, un bañezano que el corazón le salía por la boca

José Cruz Cabo.- Yo comencé a tratar a Julio Dúviz, como se le conocía en la ciudad, de adolescente, cuando iba a ver la novia a su casa donde yo, muchos domingos, estaba jugando con el que luego fue su cuñado Luis, que años más tarde marchó para sudamérica. Después a través del fútbol, ya que fue medio centro de la Sociedad Deportiva Bañezana y su enorme vozarrón sobresalía sobre todos. No se me olvida su frase cuando pedía el balón a un compañero, siempre decía como Lángara “A mí, que los arroyo”. El fue durante muchos años profesor mercantil y dió clases particulares a muchos chicos de la ciudad y de la comarca. Fueron él y su hermano Antonio, los primeros que pusieron en la ciudad una fábrica para los paquetitos de azucar para los bares y antes tuvieron fábrica de jabones. Fue también un hombre muy religioso, de los que cumplían con el mandato divino de amarás a tu prójimo, comenzando por los tuyos. La caridad y la ayuda a los demás, fueron el lema de su vida. Para él nadie era malo, no le importaba pedir perdón si alguna cosa suya molestaba a alguien.
Pude intimar más con él, cuando ambos hicimos los cursillos de Cristiandad, en el Colegio de las Hermanas Carmelitas, y después en los círculos de estudio. Con posterioridad, la amistad se fundió más a través del fútbol, del que era un acérrimo seguidor. Los colores que más le llenaban el corazón fueron siempre los de su Bañeza. Durante el partido, recorría el campo varias veces y siempre animando a los jugadores locales con su enorme y cariñoso vozarrón. Recuerdo un partido en que jugaba la Hullera Vasco Leonesa, en La Llanera. El sábado antes, había escrito yo en El Adelanto, con el seudónimo de Pacum, una crítica poniendo a nuestros jugadores de vagos y poco entregados a sus colores. En ese partido, los que se alinearon, comenzaron jugando al fútbol de maravilla y al descanso ganaban dos a cero. Julio, durante el descanso, recorrió las gradas pidiendo que saliera Pacum, qué donde estaba Pacum, yo no me dí a conocer. Al finalizar el partido la Hullera había conseguido empatar a dos y la gente salía del campo, entre ellos Julio, dando la razón a Pacum.
Julio no se cansaba de animar en los partidos, pero esa misma voz la paseó por muchos campos de España, dando a conocer La Bañeza de sus amores. Una vez en el Campo del Madrid, en el famoso Chamartín, jugaba el Barcelona y en dicho equipo de delantero centro estaba el leonés César, que participó en La Llanera en muchos partidos, tanto de la patrona como del 18 de Julio, reforzando las filas bañezanas y a Julio Dúviz, cuando salió el Barcelona, le escuchó todo el estadio decir “César, La Bañeza te saluda” y al terminar el partido César fue a darle un abrazo, dado que eran muy buenos amigos.
Fueron muchas las veces que fue requerido por la Cultural y Deportiva Leonesa, para que acudiera a la Puentecilla a animar los partidos importantes, porque conseguía con su grandiosa voz hacer participar a los espectadores para animar a los suyos. El primer equipo leonés le concedió en su día, la medalla de oro de la Cultural, por su desinteresada ayuda en los partidos, animando a los jugadores leoneses. Julio González Dúviz, Julio Dúviz, para los amigos o Dúviz a secas, fue un hombre de un corazón tan grande como su voz. Fueron muchos los alumnos que consiguieron, con los conocimientos de contabilidad que él les metió en la mollera, los que consiguieron muchos logros profesionales, era un hombre de una calidad humana tan inmensa, que su humanidad se convertía en un corazón enorme y lleno de amor por los suyos, su esposa y sus siete hijos, por los bañezanos y por todo el que se acercaba a él. Además siempre que salía fuera de la ciudad, su mayor orgullo era darla a conocer en los sitios a donde la vida, sus empresas y sus aficiones futbolíticas, le llevaban. Fue un bañezano de los de verdad, fue un cristiano de los que practicaban el amor de Cristo, fue un amigo entrañable, noble y desinteresado. Julio González Dúviz dejó una gran estela en la ciudad que le vió nacer y su recuerdo debe quedar para la posteridad, porque hombres como él, se encuentran muy pocos en la tierra.

lunes, 26 de abril de 2010

Manuel José de Pablo Llanos, de CONTAPYME La Bañeza, abre el primer PAIT de la ciudad


Emilio García Ranz

P.:¿Qué es el PAIT?

R.:-Es el Punto deAsesoramiento y Tramitación para la creación de empresas.

P.:–¿Y qué tramitas?

R.:–Tramito la creación de empresas. El PAIT es un servicio que ha creado el Ministerio de Industria, que agiliza los trámites, ya que muchos se hacen vía ofimática, lo cual evita papeleo, pérdida de tiempo, y dinero… ya que te ahorras viajes, esperas, citas en notarías, en el Registro de la Propiedad…

P.:–Ponme un ejemplo.

R.:–Por ejemplo, vienes tú con una idea. Tienes una idea de un negocio y quieres crear una empresa, pero no sabes como hacerlo. Necesitas un asesoramiento integral. Entonces vienes aquí y yo te la enfoco desde todos los puntos de vista: te hago un Plan de viabilidad, te hago unos estudios, vemos las necesidades de financiación que tendría, la ubicación que sería más interesante para tu negocio pues te puede interesar ponerlo en las afueras, o, por el tipo de negocio puede ser más conveniente que te instales en la zona centro. Luego yo te miro las opciones fiscales, si hay ayudas, subvenciones, etc.

Tambien puedes venir tú como “La Bañeza Hoy”, que es una empresa instalada que funciona ya como persona física, pero tú quieres constituirla como sociedad. Entonces yo te estudio y te preparo toda la documentación. Te puedo estudiar cual es la fórmula que más te conviene, desde C.B hasta S.L. Porque dependiendo en tipo de empresa, de quiénes seáis los socios, etcétera, os puede convenir más una forma de sociedad u otra.

Por ejemplo, vienes tú con tu mujer a montar un negocio, y puede que lo que más os convenga sea forman una C.B. (Comunidad de Bienes). Ahora bien: vienes tú con un socio que es amigo tuyo compañero de la mili y queréis poner una idea en común como negocio… quizás ahí lo que más os convendría sería formar una sociedad limitada. Y podemos hoy constituir tu empresa como C.B. pero mañana, si por las circunstancias que fueran, te interesa cambiar a S.L., vienes, y yo te hago los trámites para constituir la empresa tuya bajo la nueva fórmula jurídica.

P.:–Y yo y mis socios tendríamos que venir aquí ¿con qué?

R.:–Pues básicamente con el D.N.I. de todos los socios, y yo, con todos vuestros datos personales pido automáticamente una cita para el notario. Y se acabó todo el papeleo. Que si las altas en Hacienda, que si las altas en la Seguridad Social, que si vete al notario para firmar unas escrituras que pásalas por el Registro que si vuelve al notario para constituir la sociedad… Todos esos papeles te los saltas tú, porque yo, desde mi oficina, con el PAIT, me encargo de tramitarte todo el papeleo que intermedia la creación de una empresa. Te solicito todo los papeles vía internet, desde los papeles del Registro hasta la cita del notario para firmar la constitución de la sociedad. Entonces yo te diría para tal día a tal hora tenemos en León cuatro notarios disponibles, eliges el que quieras, y sería por ejemplo ir el lunes, a las 11 de la mañana (Manuel José de Pablo Llanos nos muestra un papel de cita previa con un notario que ha gestionado ya para la constitución de una empresa donde pone día y hora en la que van a ser recibidos). Y sólo tenemos que ir allí y firmar». Te has ahorrado mucho tiempo de trámites, porque en vez de ir a cada lado yo, desde aquí, desde mi oficina, al ser punto PAIT, te he gestionado todos esos pasos.

P.:–O sea, lo que antes tardabas muchos dias y colas ahora ¿en cuanto tiempo lo puedes gestionar tú desde tu punto PAIT?

R.:–En cuatro o cinco días. Bueno, ponle que de demore algo por el Registro, que no sabes lo que te va a tardar, y digamos que en 7 dias constituyes tu empresa. Pero este caso real que te pongo de ejemplo el miércoles de la semana pasada me dijeron que tenía que firmar la documentación. El viernes ya teníamos todo solucionado y hoy lunes ya están trabajando y tienen los empleados dados de alta en la sociedad, todos los registros necesarios para poder funcionar.

P.:–Y antes ¿cuánto podía tardar una persona física en hacer esas gestiones?

R.:–Dos semanas mínimo no te las quitaba nadie. Pon colas, esperas en el Registro, ir al Notario incluso dos veces. Tenías que ir al Registro Mercantil, presentarte en el banco aportando un dinero, certificado bancario, liquidación de impuestos, firmaba un notario, escrituras físicas… Ahora, vía telemática, muchos de esos pasos me los salto, porque yo no tengo que hacer colas, envío esta documentación desde este ordenador y llegan los papeles al Registro, allí pueden tardar algo en mirarlos, pero nos evitamos papeleo, ya que va todo por ordenador, viajes y desplazamientos físicos, esperas. En el mismo día puedo tener yo toda la documentación, así que cuando voy yo a notaría tengo ya toda la documentación lista. Pon que haya que esperar unos dias para que se revisen los papeles en Registro, Notaría… pero ya no vas dos veces a la notaría, haces un paso por internet, y cuando vas ya físicamente ya llevas todos los papeles.

Antes esto era impensable.

Segunda ventaja economía. Notaría, impuestos y registro. Nos evitamos todos los trámites de gestoría. Yo te puedo hacer todos esos trámites y eso es una ventaja más que nos dá rapidez y agilidad.

P.:–¿Cuántos PAIT hay?

R.:–En La Bañeza solo estoy yo, de momento, aunque en un futuro podría haber más.

P.:–¿Y cómo te hiciste PAIT?

R.:–Me lo comentaron, lo solicité, hice una prueba, y me lo concedieron.

Esto hay información en www.circe.es buscas información como usuario y te localiza los PAIT más cercanos. En La Bañeza (teclea en el ordenador y espera unos segundos al resultado de ls búsqueda) ¿ves?. Aparezco yo.

P.:–¿Y la creación de la empresa cuanto cuesta?

R.:–Yo como PAIT ese asesoramiento te lo tengo que dar gratis. Me he comprometido, para ser PAIT, a ofrecer ese asesoramiento gratuito a todas las personas que vengan aquí. Tengo que dar los trámites gratuitos, los trámites de creación, porque yo estoy utilizando una herramienta que ellos me dan. Otra cosa es que yo te preste otra serie de servicios antes, después, durante… y claro, por esos servicios que te ofrece mi empresa, te cobre un dinero, pero eso ya sería hablarlo en cada caso con cada cliente y ver qué servicios míos requiere, pero el asesoramiento y los trámites de creación son gratuitos.

P.:–¿Desde cuando eres PAIT?

R.:–Yo empecé con esta gestión para solicitarlo, a principios de año. Pero ser PAIT desde mes y medio.

P.:–Como PAIT, que ya llevas más de un mes funcionando y, aunque aún no sea muy conocido, porque aún no te había hecho esta entrevista para darlo a conocer a la gente, me has dicho que ya te han venido personas con ideas para constituir una empresa. De hecho me has mostrado un ejemplo concreto en esa carpeta, así que me podrás decir si hay muchas ideas y ¿cómo son esas ideas? ¿hay mucho joven empresario con proyectos o la gente es más mayor los que se ponen a crear una empresa? , y si fallan muchos proyectos antes de constituirse o ven todos la luz.

R.:–Pues hay muchos proyectos que fallan, que no salen a la luz. El noventa y muchos por ciento de gente que viene aquí se centra en las subvenciones y basa el montar la empresa o el ampliar en ‘me dan, aprovecho y compro’, y eso no es así, porque no siempre te dan. Así que uno no puede basar su proyecto en recibir algo, en que le den algo. Hay que venir ‘tengo una idea’ buena, mala o repetitiva. De hostelería, de otro tipo de negocio, de lo que sea. ‘¿Dónde voy a ubicarla? ¿Voy a necesitar un local? ¿En qué zona? ¿De qué superficie?’ .Eso lo tiene la gente más o menos pensado. Luego yo les hago un plan de viabilidad, miramos números, lo que se podría vender y ganar en ese negocio para presentarle unas cifras al banco para solicitar un préstamo o lo que fuera. Un bar, cafetería, restaurante, o cualquier otro negocio, como un periódico, como el tuyo, van a necesitar un mobiliario, una maquinaria para funcionar, y hay que estudiar y calcular la inversión inicial que vamos a tener que hacer para poner en marcha ese local, aunque luego trabajes en él tú y tu mujer. Para obtener dinero para que te den esa serie de equipamiento puedes necesitar un préstamo, ¿Quién te va a financiar? Puede que logres ayudas, subvenciones, o puede que sólo puedas contar con un banco. Y para que te dé el banco eso dinero le tienes que convencer, con cifras, con previsiones de negocio, de que vas a poder devolver ese dinero. Yo en COTAPYME, pero eso te lo puede hacer cualquier asesoría (eso ya son unos estudios, unos trabajos que suponen unos costes añadidos), te puedo hacer una serie de cálculos y ver si es viable o va a ser viable ese negocio y llevando esos números al banco puedes lograr que te den el préstamo mejor que si vas sin nada, pues al director del banco cuando le vas a pedir dinero le interesa tener una serie de garantías de que se lo vas a poder devolver con intereses. Por eso te digo que hay muchas ideas que vienen aquí y no pasan ese primer paso. Si una vez has salvado esa barrera de la financiación del banco, podemos dar un segundo paso. ¿Qué es lo que yo tengo? ‘Esto, con esta financiación’. Entonces el segundo paso es abordar que forma nos interesa, sociedad limitada, sociedad limitada nueva empresa… etc.

P.:–¿Qué es una sociedad limitada nueva empresa? Porque es la primera vez que oigo hablar de ella. De C.B., s.l., s.lu, s.a sí, pero s.l-nueva empresa.

R.:–Sociedad limitada nueva empresa es una nueva fórmula que ofrece varias ventajas. Tiene menores costes, sus trámites son mucho más rápidos. Tiene una deducción fiscal muy importante. Si tú tienes en mente constituir una empresa, bajo esta fórmula puedes invertir dinero y puedes deducir un porcentaje. Es como si fuera la cuenta vivienda que te abres cuando tienes en mente comprar una vivienda, pues un tipo de cuenta similar, pero destinada a montar una nueva empresa. Compromiso, que en como mucho cuatro años los fondos de esa cuenta los vas a dedicar a la inversión de esa empresa. Tiene facilidad para aplazamientos. Eso sí, conlleva que el nombre de la empresa esté vinculado al apellido o nombre de los socios, aunque tú puedes constituirla así y luego en un futuro cambiarte de personalidad jurídica y constituir una sociedad limitada a secas, o lo que quieras.

lunes, 22 de marzo de 2010

Fernando Carrera, un hombre bueno y desinteresado‏

José Cruz Cabo.-Aunque durante muchos años Fernando Carrera tuvo una satrería, en la calle hoy "Vía de la Plata," denominada sastrería "El Americano", a Fernando comencé a tratarlo cuando junto con Delfín fue nombrado concejal por el tercio de entidades, allá por los inicios de los años 70, cuando Leandro Sarmiento era alcalde de la ciudad. en ese tiempo pude comprobar, su hombría de bien, su bondad y sus enormes ganas de trabajar por La Bañeza. Hay que tener en cuenta que en aquellos años, ni el alcalde, ni los concejales, cobraban por sus trabajos en pro de la comunidad, más bien ponían dinero de su bolsillo algunas veces, porque unas conferencias no se iba a andar pasando cinco pesetas en una factura al municipio, un viaje que se hacía con el coche de uno, no ibas a pedir una factura en la gasolinera por tan poco dinero, y así en muchas cosas que eran para bien de la ciudad pero se ponía del bolsillo de los concejales. Habiendo conseguido Delfín formar la banda de cornetas y tambores, se trataba de confeccionar el uniforme para la misma, y como Fernando era concejal y la ley municipal impedía que a un miembro de la Corporación se le encargaran trabajos para la misma, Leandro le dijo a Delfín que no le diera a Fernando la confección de los trajes. Recuerdo, por estar presente, que Delfín le comentó a Fernando, ya sabes que no te puedo encargar los trajes porque eres concejal, y Fernando le contestó: "ni tú me los puedes encargar, ni yo te los aceptaría".
Y es que en aquellos tiempos el trabajo de concejal era, además de gratis, una manera de perder dinero, porque como representante municipal el ayuntamiento no te podía encargar nada y ni la persona interesada lo aceptaba, por eso en estos tiempos que el ayuntamiento es una vaca a la que ordeñar, nadie puede entender que durante muchos años, ni los concejales ni el alcalde tenían sueldo o comisiones por asistir a los plenos o realizar los trabajos de su concejalía, eso era un esfuerzo que se hacía después del trabajo y de forma desinteresada.
A partir de ese tiempo de concejal, Fernando Carrera y yo, fuimos muy buenos amigos y cuando falleció demasiado joven, sentí su muerte profundamente ya que además perdía a un buen amigo. Por eso quuiero dejar claro que Fernado fue siempre un hombre fiel, leal a su ciudad y una gran persona que supo granjearse, mientras vivió, la simpatía y el afecto de sus compañeros y conciudadanos.

martes, 26 de enero de 2010

José Marcos de Segovia: un bañezano muy importante para su tierra

José Cruz Cabo.- Don José Marcos de Segovia nació en nuestra ciudad y estudió su carrera de Derecho en Valladolid. en 1925, casi recién terminada su carrera, fue Diputado Provincial por la jurisdicción de esta zona y en 1927, sacó las oposiciones de Secretario de Primera y se hizo cargo de la secretaría del ayuntamiento de la ciudad que le vio nacer, donde estuvo hasta septiembre de 1957, que fue trasladado a la Secretaría de la Diputación Provincial de Zamora donde se jubiló.

Pero Don José Marcos fue otras muchas cosas en su tierra, hombre muy interesado en la historia, fue uno de los primeros investigadores de la historia de su ciudad, publicó “Efemérides Bañezanas, que fue el primer libro sobre la historia de La Bañeza y a partir de ahí fueron indagando otros como Conrado Blanco, que le sustituyó como Cronista, o el Padre Albano. También escribió otro libro sobre la devoción mariana en nuestra comarca. Pero además fue presidente de la ya hoy desaparecida cofradía Sacramental. También fue Juez de la de Nuestro Padre Jesús Nazareno y de la Cofradía de la Santa Vera Cruz. Cuando ya casi no quedaban cofrades en esta hermandad de la Vera Cruz, pues solo podían pertenecer veinte hombres y de probada buena vida, se le ocurrió hacer socios a unos cuantos jóvenes con objeto de que no desapareciera y, gracias a que fue tan previsor, hoy la Cofradía ha podido volver a procesionar y a funcionar como tal.

Don José Marcos escribió mucho y bien sobre nuestra ciudad, no solo en varios semanarios locales, y de manera más constante y bastantes años en “El Adelanto”, con sus crónicas de historia, que siempre firmó Salvador Ferreras Mansilla, sino sobre cosas de protocolo bañezano, en las que firmaba “Cosme Rojas”, y de otras muchas materias con el seudónimo J. M. de S. También escribió en el Diario de León, en la Gaceta Municipal nacional y en otros muchos periódicos de esa época tanto a nivel provincial como nacional. Fue nombrado el primer Cronista Oficial de La Bañeza, cargo que después pasó a Conrado Blanco y recibió la medalla de Plata de la ciudad, en los años 50. En 1966, ya jubilado de su profesión, fue nombrado subdirector de “El Adelanto Bañezano”, que dejó en 1968, cuando la enfermedad que le llevó a la tumba en 1975, ya comenzaba a darle guerra y a ir perdiendo la memoria. Fue el que se encargó de realizar los tramites oficiales para cambiar el apellido tanto del entonces Sacaojos, como de Alija de los Melones, pasando el primero a ser Santiago de la Valduerna y el segundo Alija del Infantado. El ayuntamiento como último honor concedido a Don José, le puso su nombre a la calle que partiendo de la Avenida Vía de la Plata, va hasta Santiago de la Valduerna, por lo que la Calle José Marcos de Segovia es una de las más largas de la ciudad. Fue presidente fundador de la Asociación Cultural Juan de Ferreras, que tenía su sede en la casa cultural de Juan de Mansilla. Después pasó a llamarse de Estudios Bañezanos y hoy prácticamente está desaparecida. También fue el promotor de la primera exposición de arte sacro que se realizó en La Bañeza y él junto a Don Nicolás Benavides, otro gran bañezano y Don Luis Vigal, farmacéutico, fueron los que convencieron a Don Francisco, aquel maravilloso párroco de nuestra ciudad, de que la imagen de la Piedad, que hoy se venera en Santa María como la imagen más importante de la imaginería local, era una imagen que tenía que estar realizada por la Escuela de Gregorio Fernández en Valladolid, ya que La Quinta Angustias vallisoletana, que era de Gregorio Fernández tenía muchos puntos en común con la nuestra. Después se descubriría el contrato.

Fue fundador de periódicos y revistas, fue una persona de gran valía pero también de gran bondad y con un cristianismo a prueba de bombas, le llevó siempre a ayudar a los que lo necesitaban. Hombre sencillo, amable, de gran cultura y atento a todo lo que podía reportar un beneficio a su ciudad, no dudó en perder dinero si con ello lo ganaba La Bañeza. El terreno donde hoy se asientan los Colegios Ornia y San José de Calasanz, así como el cuartel de la Guardia Civil, lo entregó él al ayuntamiento en los años 20, para que se hiciera la Plaza del Ganado, que luego desapareció en los años sesenta, para hacer los colegios antes dichos. Perteneció al colegio nacional de secretarios y al de Historiadores de España. Dio muchas conferencias tanto en su ciudad como en otras muchas partes de España. Tenía una gran biblioteca, de la que a mí me dejó varios libros, muy interesantes. Yo le comencé a tratar, cuando en 1948 el semanario local pasó a imprimirse en Gráficas Rafael y comenzó su segunda andadura, hasta hoy, aunque ahora ya no estemos los de siempre por designación caciquil. La letra de Don José era muy pequeña y en algunas ocasiones no entendíamos alguna palabra y tenía que ir yo al ayuntamiento a que me dijera la palabra que era y, a raiz de esto, comencé a tratarlo, y ya no pude por menos que tenerle afecto, simpatía y honrarme con su amistad que ya no finalizó hasta su muerte, pues cuando fue el subdirector de nuestro semanario, todas las semanas venia a la redacción con sus artículos y comentábamos los que había para esa semana y después me daba carta blanca para montarlos e insertarlos en las páginas que a mi me pareciera. Su sonrisa y su amabilidad son cosas que nunca olvidaré, por eso quiero que la memoria de este maravilloso hombre bañezano, no la olvide nadie en futuras generaciones, pues personas como Don José Marcos, son las que hacen grande a una ciudad.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Delfín Pérez Linacero

José Cruz Cabo.-Aunque solo tenía un año más que yo, a Delfín Pérez Linacero comencé a tratarlo a través de sus hermanos mayores, Laureano y Santiago, pues aunque tenía un comercio de calzado, tardé muchos años en hacerme cliente suyo, dado que mi amistad con las hermanas Alonso, Victoria y Josefina, que también vendían zapatos, además de libros, era muy intensa y por ello no comencé a comprárselos hasta que no se jubiló Victoria, pero sin embargo sí lo trataba, porque a partir de los años sesenta, comenzó a colaborar con sus hermosas fotografías, tanto en “La Hora Leonesa”, como en “El Adelanto Bañezano”, del que ya era yo el subdirector.

Primero hizo fotos, siendo corresponsal gráfico del diario provincial, estando de corresponsal José Luis Llanos, después fue su hija Lourdes la que cogió la corresponsalía de “La Hora”, y al absorberla el “Diario de León”, nos unimos hasta el año 93 y él me hacía las fotos y yo las crónicas de dicho diario, por lo que comenzamos a intimar más y, fue, cuando me di perfecta cuenta de la calidad humana de Delfín, de su simpatía, de su disponibilidad, de su gran trabajo como fotógrafo, de su gran personalidad, siempre de broma, siempre alegre y siempre dispuesto a ayudar a lo que hiciera falta. Cuando había alguna noticia que necesitara fotos, nada más tenía que llamarle, fuera la hora que fuera, y enseguida íbamos al lugar, hacía las fotos, y volvía a casa para revelarlas y, antes de tener yo la crónica preparada, ya estaban las fotos para enviar al Diario de León o a Fotograbados Estébanez para que hiciera el cliché para imprimir en tipografía. en el Semanario local. Precisamente el año 93, al jubilarme yo, del Diario, fue cuando mi empresa tipográfica, Graficas Nino puso el offset y yo tuve que adaptarme al ordenador. Durante 46 años trabajando de pié y me jubilé para escribir sentado. Delfín siguió haciendo sus fotos durante unos años más para el Diario y para el Adelanto, justo hasta poco antes de saber que su enfermedad no tenía solución y de quitarnos a mí y a Gráficas Nino El Adelanto. Él por unos días no llegó a saber que nos dejaban fuera del semanario.

También fue concejal del ayuntamiento, con Leandro Sarmiento de alcalde, fue el edil encargado de la Banda de Música, al nombrarle concejal de cultura. Fue el creador y organizador de la primera Banda de Cornetas y Tambores, que hubo en nuestra ciudad. Me hizo mucha gracia, porque me contaba que cuando se decidió comprarles el uniforme a los chavales de la banda, Leandro le dijo que a Fernando Carrera, que era sastre y concejal, no se le ocurriera encargarle los trajes a él.

Fueron muchos los ratos trabajando o charlando en tertulia con nuestras respectivas esposas, las que nos hicieron intimar cada vez más a los dos, pues su carácter abierto, dicharachero y generoso atraía sin remedio y tenías que coger su amistad y devolverla en la misma proporción de bondad, gracejo y amabilidad. Cuando iba a algún bar y al pedir la cuenta, solía decir, “Dime que te debo y, hasta si tienes suerte, cobras”. Era una persona que le gustaba hacer felices a los demás. Fueron muchos años de comerciante de calzado y en los años 90 me hice cliente de él hasta que se jubiló y dejó el negocio en manos de la que había sido su dependienta durante bastantes años, por eso se sigue denominándose el comercio “Calzados Delfín”.

Hubo comidas y cenas matrimoniales, en las que nuestras mujeres, Nieves y Sarita, también intimaron y ello nos hacía coincidir más a menudo, especialmente en verano en las terrazas de la Plaza Mayor. La verdad es que su muerte me dejó un poco más huérfano de amigos, pues su entrañable carácter, su desinteresada labor fotográfica en favor de La Bañeza, por la que él trabajaba, sin pedir nada a cambio, y poniendo muchas veces dinero de su bolsillo, fueron de gran importancia social y periodística. Además era muy meticuloso y dejó encuadernados varios tomos con los artículos de José Luis Llanos, de su hija Lourdes y de los míos cuando comenzó a colaborar conmigo. Tenía una muy buena colección de fotografías y artículos de prensa sobre nuestra ciudad, que espero que no se pierdan, pues hoy ya son historia.

Este artículo solo está hecho para destacar una labor de bañezanismo y altruismo para La Bañeza, que no debe quedar en el olvido. Delfín Pérez Linacero, fue uno de los bañezanos que lucharon por engrandecer su pueblo, como concejal sin sueldo, entonces no se cobraba por el cargo, como comerciante y como gran fotógrafo. Fue un hombre entrañable, encantador y que no se debiera olvidar, porque fue uno de las personas que trabajó mucho y bien por la ciudad que le vio nacer.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Mario Núñez Alonso

José Cruz Cabo.-La vida de Mario Núñez y la mía, se cruzaron pronto, ya en la niñez, pues su madre, Dª Consolación, era vecina de mi abuela y de mis padres y Mario, al morir su hermano Pepe en el frente, durante la guerra civil, era el único varón de la casa entre tres hermanas mayores, por lo que fue siempre una persona muy mimada y como había posibles, siempre le compraban lo que quería o pedía. Mis primeros recuerdos de Mario están ligados a los años de 1935, 36 y 37, porque muchos días, sobre todo en verano, todos los niños y niñas de la calle Padre Miguélez nos reuníamos en el patio de su casa y en muchas ocasiones celebrabamos misas y procesiones, éstas no solo por el patio sino hasta en la calle. Era el que dirigía el altar de la Cruz de Mayo el día 3 de dicho mes, que poníamos en la calle del Padre Miguélez. Tenía casulla de verdad, para decir misa, capa pluvial para las procesiones, así como palio, custodia, cáliz, patena, misal de los grandes, incensario y todo lo que se necesitaba para decir misas o hacer procesiones. El año 38, dejé La Bañeza por culpa de la muerte de mi madre Everilda y cuando regresé al final del año 40, volví a ver a Mario, que ya organizaba las procesiones de la iglesia de Santa María. Pues era muy bueno organizando cosas y sobre todo procesiones u actos religiosos.

Después de mayor, seguimos viéndonos en Acción Católica, en la calle donde vivía mi abuela y mis tios, o sea la de Padre Miguélez donde el siempre vivió. Cuando llegó la edad de trabajar se colocó en el Banco Mercantil, pero como tenía que estar en dicho banco a las nueve de la mañana, a los pocos días lo dejó, porque era mucho madrugar para él. Organizaba y gobernaba todos los actos de Acción Católica, como cursillos, campamentos, retiros, obras teatrales, etc. Cuando entró don Marcelo en Astorga como obispo de la Diócesis, él estaba a su lado y un guardia municipal astorgano le dijo que allí no podía ir y él le contestó “Yo no voy con el obispo, es él quien viene conmigo”. Pasados unos años, tuvo un bazar en la calle de Astorga, durante unos cuantos años, que después se lo traspasó a mi tío Rafael Cabo, ya que siempre fueron uña y carne. Finalizada la vida comercial, Mario se dedicó a la taxidermia y se puso a disecar animales. A la vez le dió por hacerse escultor y reparar imágenes, comenzando por las que tenía en casa.

Finalmente compró un taxi y se hizo taxista, y esta profesión sí le gustaba, dado que no estaba sujeta a horas fijas. No le gustó nunca madrugar, pero sí trasnochar. Otra anécdota de Mario fue cuando Don Marcelo tomó posesión de su cargo de Arzobispo de Barcelona, porque al final del acto, fueron a saludarlo a la sacristía y Don Marcelo le dijo, “Ya sabía que estabas aquí, porque ví a uno con una cámara en los sitios de privilegio y me dije, vino Mario”. Cuando se jubiló de taxista le dió por filmar cosas, compró una filmadora y estaba en todos los actos que se celebraban en La Bañeza o a los sitios donde él iba y los filmaba todos. Debió de tener una gran cantidad de cintas grabadas, pero no se lo que habrán sido de ellas. Fue el último de los hermanos que falleció y como nunca se casó, a pesar de las muchas novias que le ponían, solo tenía tres sobrinos, dos de su hermana Pilar y una de su hermana Caridad.

Escribió mucho en “El Adelanto Bañezano, con el sobrenombre de “Indiscreto” y otros seudónimos. La gente nos preguntaba a los que estábamos en la imprenta “quien es indiscreto” y solíamos contestar “tú, que preguntas lo que no debes”. Cuando se inició la marcha hacia adelante de la Cofradía de la Vera Cruz, enseguida se ofreció para lo que fuera, y como ya estaba jubilado, se ponían Vicente Cadenas y él de acuerdo y marchaban al gobierno civil o al obispado a realizar las gestiones que fueran necesarias. Al mismo tiempo desempolvó las dos imágenes de la Cofradía, que eran el Nazareno de la caida y la Verónica, que estaban en un arcón olvidadas y las llevó para su casa, las restauró y las preparó para poder procesionarla y gracias a eso la Cofradía volvió a realizar sus procesiones semanasanteras, porque Mario había restaurado, tanto las imágenes, como otras piezas en madera que tenía la cofradía. El se encargó de grabar las primeras procesiones y fue componente del cabildo de la cofradía hasta el día que murió. Era ya por su trabajo y esfuerzo en pro de la misma, Hermano de Honor de la Vera Cruz. El se encargaba de vestir las imágenes y de ponerles los aderezos a las mismas, hasta que la rápida enfermedad pudo con él.

Durante el tiempo que Leandro Sarmiento estuvo de alcalde, fue concejal de nuestro municipio y a él lo que más le gustaba, era la organización de las cosas, eso de organizar lo llevaba en la sangre y conocía la ciudad palmo a palmo, así como a todos sus vecinos, no en balde acompañó mucho a Don Angel Riesco y a Don Francisco Viloria, cuando fueron los párrocos de La Bañeza, ya que iba con ellos a ver a los enfermos muchas veces. En fin Mario fue un hombre activo, inquieto y que realizó una gran labor en pro de la ciudad que le vió nacer.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Antonio Palmero, de 'Casa Palmero' de Ultramarinos


«La Bañeza Hoy», como buen periódico local, se fija en las gentes de la ciudad... en el vecino, en el kiosquero... Gente anónima, a la que un gran medio de comunicación no pres-taría atención. Pero son esas personas de las que dependemos día a día, y cuyos servicios y labor continuada han hecho más fácil nuestra vida: el que nos vende el pan, el periódico, el jóven emprendedor que ha montado una nueva empresa o ha tenido una original idea, o ese señor mayor que lleva toda su vida detrás de un mostrador atendiendo
al público. Este último es el caso en el que nos paramos hoy. Antonio Palmero, de ‘Casa Palmero’, la última tiendecita de ultramarinos que sobrevive en el centro de La Bañeza y que lleva cerca de un siglo (la tienda, Antonio sólo tiene 82 años) atendiendo a sus clientes.

Emilio García Ranz / La Bañeza. En el número 82 de la avenida Vía de la Plata hoy, casi ya en 2010, sobrevive una tienda que tiene mucha historia. Muchas décadas a sus espaldas atendiendo a sus clientes: «Casa Palmero».
Tras pasar la puerta bajo ese toldo azul de la fachada donde se exhiben las cajas de la fruta, nos recibe Antonio, un señor simpático, jubilado –su hermano Ángel Palmero de 65 años es el que ahora lleva el negocio– pero Antonio sigue allí visitando la vieja tienda de ultramarinos en la que ha pasado su vida.«Llevo más de 50 años aquí –nos dice Antonio– aunque la tienda (la única de Ultramarinos que queda ya en la ciudad quitando otra del barrio de El Polvorín) ya ha pasado por varias generaciones. «Antes la llevaba mi padre» recuerda Antonio hablando de tiempos de la Guerra Civil y épocas de cartillas de racionamiento. «Mi padre iba por los pueblos vendiendo y comprando. Traía cosas para vender en la tienda como huevos o tocino» rememora Antonio que dice íba a Valencia (la de las naranjas no la de D. Juan) en tren –nos enseña incluso alguno de los últimos billetes para comprar fruta–. «También fuí a Sevilla a comprar productos que luego vender aquí» –añade.

« Antes no había camiones como ahora y se íba en tren y luego en carro.
Recuerdo aquellas latas de escabeche y sardinas sala-das que venían en cajas» (productos que hoy ya son difíci-les de encontrar –tan difícil o más como encontrar una tienda de ultramarinos que haya sobrevivido, en una gran ciudad, al boom de los primero autoservicios (como Nieto, etc) que hicieron cerrar a muchas, y luego a la docena de supermercados que llegó a tener no va mucho La Bañeza (hoy la cifra está en torno a la decena más un hipermercado).

Desde 1.936 hasta 2009 muchas personas han pasado por la tienda de Palmero, que aún guarda aquel sabor y decoración tradicional (entrar en ella es como hacer un viaje en el tiempo). Y durante el tiempo que duró nuestra visita hubo gente que fue por el pan, las lentejas (con la lista de la compra a boli, como hace años... Cuentas en papel y a boli (como hace décadas). «Eso sí la gente ahora ya paga a mano, no se la anota como antes» nos cuenta enseñándonos viejos papeles –carteles como el de una fábrica de chocolate de La Bañeza que ya son sólo recuerdo–. «Y aún debe haber por ahí cuentas de personas que íban a pagar a fin de mes y no lo hicieron» termina sonriente.